La firma calificadora Moody’s elevó ayer la calificación de riesgo soberano de Costa Rica a grado de inversión.
La calificación anterior era Ba1, grado especulativo, y ahora subió a Baa3, “grado de inversión”, con perspectiva estable.
La mejora en esta nota permite al Gobierno, entidades financieras y empresas nacionales conseguir mejores condiciones de financiamiento –por ejemplo, tasas más bajas, plazos más largos o montos mayores– y repercute en un mayor atractivo para recibir inversiones. .
Los puntos con más incidencia en la revisión al alza de la calificación se relacionan con la capacidad del país para superar choques externos y la baja en la carga de la deuda pública.
El informe de la calificadora señaló que a pesar del deterioro en las finanzas públicas, el déficit es similar al que manejan países con calificaciones similares.
“Esta calificación es el resultado de esfuerzos generados en los últimos años y que fortalecieron los indicadores de deuda interna y externa, déficit fiscal, control de la inflación y otros”, manifestó la presidenta de la República, Laura Chinchilla.
Con esta posición coincidió Rodrigo Bolaños, presidente del Banco Central.
“Es una excelente noticia para Costa Rica. En los últimos 12 años se ha tenido una calificación un grado por debajo”, agregó.
Para Bolaños, con esta calificación se reconoce la habilidad con que la economía local hizo frente a la crisis internacional.
Consenso. Moody’s confía en una reversión del deterioro fiscal y una consolidación de la deuda.
Tanto en el Poder Ejecutivo como en el Banco Central esperan que se pueda lograr un acuerdo sobre una reforma tributaria.
“Se nos da este ascenso a pesar del reciente deterioro fiscal. Esto refleja la confianza que tiene Moody’s de que seremos capaces de desarrollar el consenso sobre las políticas correctivas que mejoren las finanzas del país”, dijo Fernando Herrero, ministro de Hacienda.