LondresAFP Ian Cameron, padre del primer ministro británico David Cameron, murió ayer en el hospital de Francia en el que fue ingresado tras sufrir una apoplejía durante sus vacaciones en ese país.
El Primer Ministro fue informado de la situación por su madre Mary, de 75 años, y tras anular todos sus compromisos del día, acudió inmediatamente al hospital de Tolón (sureste de Francia).
Ian Cameron padecía una malformación congénita en ambas piernas que desde pequeño lo obligó a andar con muletas.
Tras numerosas operaciones, tuvo que ser amputado por debajo de las rodillas y como se pudo ver durante la pasada campaña campaña electoral en los últimos tiempos ya solo se desplazaba en una silla de ruedas eléctrica.
Además, había perdido la visión en un ojo. Sin embargo, según fuentes citadas por la prensa británica, nada de esto tuvo una influencia directa en su muerte.
El Primer Ministro describió a menudo su padre como un “héroe” y una “inspiración”.
La muerte de su progenitor representa un nuevo trago amargo para el político, un año y medio después de haber perdido a su primogénito Iván, aquejado de parálisis cerebral y de epilepsia, con solo seis años de edad.
Cameron acababa de recuperar la alegría con el nacimiento de su cuarto hijo, una niña llamada Florence, el pasado 24 de agosto.