La experiencia y madurez de la soprano costarricense, Íride Martínez, harán un éxito su debut, el domingo, en la prestigiosa Royal Opera House de Londres, aseguró la artista.
La cantante lírica, que interpretará a Norina en la ópera Don Pasquale, de Gaetano Donizetti, aseguró a Viva que se ha preparado intensamente para su participación, en la que es considerada la casa de ópera más importante de Inglaterra.
“Me preparo para un éxito, estoy motivada, contenta, feliz, es un rol que me gusta muchísimo. Todo el espectáculo es precioso, la ópera es muy cómica, pero con un importante grado de dificultad, porque el escenario es de tres pisos y tengo que desplazarme hasta diez metros por él”, explicó.
Don Pasquale es una ópera bufa en tres actos, en las que se narra cómo dos jóvenes enamorados deben ingeniárselas para unirse, pese a la oposición de Don Pasquale, tío de Ernesto, el enamorado de Norina.
La tica ha interpretado este mismo papel en dos ocasiones, por lo que dice tener la confianza suficiente para cantar en esta ocasión.
“Norina es un rol muy cómico y tiene muchas cosas del alma de una mujer latina. Ella es una mujer que sabe muy bien qué es lo que quiere, que está muy enamorada y, por esa razón, experimenta situaciones que en otras circunstancias, otras personas no lo harían. Ella es muy osada... tiene mucho de mí”, comentó con algo de picardía.
Satisfecha. La cantante, que en el 2008 sorprendió al país al convertirse en la primera costarricense en cantar en el reconocido teatro La Scala de Milán, aseguró que esta producción le llega en una gran etapa de su vida.
“Estoy en un momento en el que me siento plena en mis posibilidades vocales y actorales. Me siento segura de lo que hago, disfruto mucho el producto que entrego, y esa quizá es la diferencia de otras óperas en las que he participado, porque siento que la experiencia es la que me hace sentirme bien; entrar al Covent Garden (como también se le llama al Royal Opera House), ha sido un regalo del cielo”, aseveró la cantante.
Reto. Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas para la cantante y el elenco de la ópera, ya que en julio murió Sir Alan Charles Mackerras, el director al que se le había encargado la producción, lo que implicó el nombramiento de un nuevo director y el replanteamiento de la puesta en escena.
La artista contó que tras el deceso de Mackerras, el Covent Garden le encargó esta responsabilidad al italiano Evelino Pidò.
“Él sabe mucho de canto, se apega a los manuscritos y trata de reflejar exactamente lo que quería Donizetti”, explicó.
Pese a esto, Martínez aseguró que el cambio de director no la afectó, ya que ella ya había trabajado este año con él, en La sonámbula, en la Ópera de París, por lo que se ha dedicado a disfrutar cada ensayo.
“Pidò es un director muy exigente (...); sin embargo, cuando uno trabaja en estos teatros el nivel de exigencia es muy grande, por lo que se sabe que cuando un director pide un cambio debe ser inmediato, sino uno las paga”, enfatizó,
Por último, la artista solicitó a los ticos que el domingo la tengan en mente, y que desde acá “crucen los dedos y le hagan porras”.