Tegucigalpa. DPA y AFP Pleitos de las pandillas Mara 18 (M-18) y Mara Salvatrucha (MS-13) provocaron la matanza de 18 personas ayer en San Pedro Sula, norte de Honduras, aseguró este hoy el ministro de Seguridad, Oscar Álvarez.
El funcionario indicó que el ataque ejecutado contra jóvenes trabajadores dentro de una fábrica de zapatos en la ciudad situada 240 km al norte de la capital es un modus operandi típico de maras y pandillas.
La masacre fue provocada cuando de tres a cuatro desconocidos ingresaron al negocio armados con fusiles AK-47 y abrieron fuego matando en el acto a 13 personas e hiriendo a otras seis de las cuáles cinco fallecieron más tarde.
Los informes de la zona señalan que 13 operarios fallecieron inmediatamente y que los restantes cuatro lo hicieron posteriormente en hospitales estatales de la ciudad.
La mayoría de los operarios muertos eran jóvenes de 17 a 24 años, informaron los fiscales que acudieron para iniciar la investigación del caso.
El subcomisionado policial Héctor Iván Mejía dijo que han organizado varios equipos de investigación para dar con los responsables en el menor tiempo posible.
Mejía dijo que saben cuántos asesinos participaron en el crimen, pero que por protección a los vecinos, algunos de los cuales fueron testigos, no darán más detalles.
Honduras es considerado uno de los países más violentos de Latinoamérica con una tasa promedio de 14 asesinatos por día y una prevalencia de 69 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.
La mayoría de las muertes están vinculadas al crimen organizado, especialmente el tráfico de drogas, según las autoridades policiales.
La masacre de hoy es la más grande desde que se intensificó la violencia, aunque en diciembre de 2004, 21 personas fueron masacradas por pandilleros mientras se desplazaban en un autobús.