La junta directiva del Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria (INTA) ordenó una investigación interna acerca de presuntas anomalías administrativas en la entidad.
El acuerdo se tomó luego de conocer un informe preliminar de la auditoría interna, el cual encontró importantes debilidades en controles administrativos, en controles contables, en uso de vehículos y otros aspectos.
Además, el informe preliminar dejó claro que la entidad no tiene un hilo conductor que oriente las investigaciones agrícolas que se realizan; tampoco hay supervisión acerca de los ensayos a cargo de los especialistas.
Según el informe, hay atrasos en la entrega de investigaciones que van desde los seis meses hasta los 10 años. El INTA se creó en noviembre del 2001, por lo que hay atrasos desde su propio inicio.
Se formó para dotar al país de la investigación y tecnología que permitieron un despegue del agro.
Tania López, viceministra de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual presidente de la junta directiva del INTA, explicó que, al llegar a la entidad en mayo pasado, encontró que la auditoría insistía en pedir medidas correctivas en diversos campos.
Detalló que abarcan el plano administrativo, el manejo de estaciones experimentales, el control del presupuesto, la contabilidad y las cargas de trabajo en la entidad.
Avance. Un primer informe de la auditoría interna, presentado el 28 de junio anterior a los directores, motivó el acuerdo para ahondar en todos los aspectos, dijo López.
Los directores dieron cuatro meses a la auditoría para rendir el informe final, separaron al director ejecutivo del INTA, Bernardo Mora, y abrieron varios órganos de investigación contra funcionarios.
López advirtió que separar a Mora no es implicarlo en nada. Solo fue, dijo, para que alguien externo a los problemas dirija la entidad mientras se investigan los casos.
La versión de López fue respaldada por Freddy Murillo, representante de la Unión Nacional de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Upanacional) en la junta directiva de la entidad, y por Marco Antonio Chaves, de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA).
Murillo y Chaves declararon por separado que en ese Instituto hay muchas cosas buenas y bastantes profesionales valiosos para el país.
Chaves, por su parte, pidió no politizar el proceso de investigación del Instituto porque la finalidad de los directores es continuar el debido proceso y poner a caminar a esa entidad.