Si la situación fiscal fuera tan boyante como pretende haberla entregado el exministro de Hacienda, Guillermo Zúñiga, el proyecto de presupuesto ordinario de la República para el 2011 no presentaría un desfinanciamiento tan abultado. A pesar de la pobre retórica esgrimida en respuesta a nuestros editoriales sobre su falta de previsión de la crisis, ausencia de medidas correctivas y las evidentes consecuencias fiscales, la realidad gravita en su contra: el presupuesto de gastos está desfinanciado en un 45% y el déficit sobrepasará el 5,2% de toda la producción nacional. La situación es preocupante.Leer más...
El presupuesto para el 2011, desfinanciado en un 45%, nos da la razón: el Gobierno anterior procedió alegremente
No se deben financiar gastos corrientes con endeudamiento, una mala práctica derivada del Gobierno pasado