Seis discos propios y 40 producciones como invitada son parte de su historia

María Pretiz, el arte del desahogo

Cantante, compositora, arreglista y productora, la costarricense llega en este 2010 a 20 años de su carrera como solista. Sólida en oficio de la canción inteligente y fina.

Calificación:          

Ana María Parra A. aparra@nacion.com 12:00 a.m. 06/09/2010

No hay día, no hay hora. Tampoco hay año ni momento exacto para decir: “aquí empieza la historia de cuando María Pretiz Beaumont comenzó a tocar el piano”, porque en ella sentarse frente al instrumento fue tan natural como caminar.

Video

Play
Video relacionado

Fuente: Youtube.com

Imagenes/Fotos

Video relacionado

Ver fotos

Papá tocaba el piano, ¿por qué no iba a hacerlo entonces la niña pequeña de la casa? Y si en el cine sus hermanos Loida y Daniel –hoy artistas plásticos– le improvisaban una cumbre con suéteres y chaquetas para que pudiera desde su asiento ver la cinta, entonces era natural que los libros más gordos que habían en casa sirvieran de escalera para que las manos de María alcanzaran la larga corrida de teclas negras y blancas de su juguete. Sí, el piano era su juguete.

Jugaba a sacar la música que escuchaba, jugaba a hacer canciones. Pero aún así, la niña jamás imaginó que de grande escribiría canciones que la harían llegar a los primeros lugares de la radio Stereo Azul, –Háblame y Tierra firme– .

La chiquitita María jamás imaginó que en el 2010 alcanzaría los 20 años de una carrera en solitario.

Un andar que le registraría siete discos propios y 40 producciones como invitada; no imaginó que , de grande, al pronunciar su nombre dirían: “María Pretiz, pianista, cantante, compositora, arreglista y productora”.

Buena compañía.Cuando María Pretiz ingresó en la universidad lo hizo para estudiar psicología. No terminó en ella; entró a composición musical en la Universidad de Costa Rica.

Fue casi un paso instintivo. “En ese momento no sabía en qué iba a terminar. Si iba a dar clases el resto de mi vida o qué”, cuenta María mientras toma un café en la intimidad de su casa.

María Pretiz , daba, sin saberlo, sus primeros pasos en el camino que este año la reconoció con un premio ACAM a la música nacional como mejor compositora y autora de nueva canción costarricense por su disco En Braille.

Era parte del grupo de música cristiana Dynamis junto al, ahora famosísimo, Martín Valverde.

“Cantar sola me daba terror. Me acuerdo que era supertímida”. Y pensar que hoy ya ha compartido escenario con Alux Nahual, Armando Manzanero, Tania Libertad y una larga lista de artistas.

Paralelo a sus estudios de composición integró, orgánicamente, Pentadrama con el siempre combativo Rubén Pagura y el prolífico Juan Carlos Ureña. Entraba ella como música para La Cantanta Centroamericana una obra teatro-musical de fuerte y bien afinado contenido social. Eso pasó cuando era 1986, tenia 22 años e iba de gira a Holanda y España.

Un año después Pagura, Ureña y María Pretiz integraban el Grupo de Música de la Municipalidad de San José. Era música con trabajo de base, pues tocaban en centros comunales y en barrios josefinos y para 1990 llegaron a tocar a Canadá y Cuba con el objetivo de difundir la música costarricense.

Para 1990 el abanico de posibilidades se abre y Juan Carlos Ureña, junto a María Pretiz y otros músicos forman Oveja Negra.

Es con esa formación que ella empieza a cantar de forma un tanto más protagónica, pero siempre acuerpada por otros. Oveja Negra actuaba en escuelas y salones comunales y en las noches llenaba los bares y los restaurantes.

El escenario la iba madurando y la artista que no quería más acompañar a otros, sino que quería decir lo que llevaba entre pecho y espalda comenzó a manifestarse.

Y un buen día decidió no tocar más para nadie y tocar para ella. ¡Oh, la magia de las circunstancias! Luis Ángel Castro, que cantaba por aquel entonces todos los sábados en la Galería Shakespeare –en Paseo Colón– la invitó a cantar y esa fue su primera vez como compositora y cantante solitaria.

Luego pasó al extinto El Tablado, en el barrio La California, y cuando el dueño le dijo que no quería más solistas, que prefería un grupo, fue la llave de ignición que desató su papel de mujer lider en una banda. “Yo le dije, ‘si me da un mes yo le tengo un grupo. Y armé Contrarreloj”.

Así comenzó esta historia de solista. Y todo se fue manifestando a favor. Sin tener dinero para grabar, un buen día dos fans le regalaron $1.000 y con ello Contrarreloj grabó, en 1991, Ruta al Sol donde apareció aquella canción que fue una carta a una amiga, Háblame.

Contrarreloj fue fundamental en la historia de la música contemporánea tica. Era la época en que Guadalupe Urbina hacia notable trabajo en el folclor y géneros afines y Miriam Jarquín como cantante de rock duro; habían formaciones fuertes de jazz y trabajo experimental pero ¿una mujer con canción de autor e híbridos musicales que iban desde la base pianistica hasta el rock, la trova y el jazz? Y que encima fueran líder de un grupo. Eso era nuevo. Y eso lo hacía Pretiz junto a la flautista y saxofonista Clea Torales.

Y no fue un asunto de género. “Tuve la dicha de siempre rodearme de compañeros de trabajo que nunca me pusieron ni más arriba, ni mas abajo, por ser mujer. Me hace gracia ser mujer, pero no lo escogí así. Soy mujer pero no es una batalla de género, es una catarsis”, evalúa ahora Pretiz.

Dulce catarsis.Si algo ha marcado la carrera de María Pretiz es que nunca compuso con las reglas de éxito del mercado comercial. Tampoco compuso abanderándose en que la canción inteligente tiene que ser la que lleva la contraria a todo lo establecido.

La canción de Maria Pretiz es psicológica, es dulce pero irónica, es de preguntarse cosas. Eso lo dejó claro en Un 6% más feliz que es su disco más irónico, o bien, en Detrás de tus ojos donde los razonamientos sobre la relación de pareja tienen que ver con la perspectiva femenina de la búsqueda.

“Se me ha hecho importante tratar de entender las razones detrás de lo que digo y hago. Es importante conocernos a nosotros mismos, re-conocernos y aceptarnos al ir cambiando. Creo en la necesidad de dejar la comodidad de lo conocido con tal de crecer”, ha escrito ella misma en el texto de presentación de su concierto para la serie de recitales Diversus.

Es que si en algo se ha mantenido firme María Pretiz es en no hacer “comida rápida” para el oído. Que no suena entonces en las radios comerciales... pegar no es su objetivo de vida profesional.

Por eso no hay etiqueta posible para su sonido. Es un híbrido porque es artista de amplio conocimiento y de amplias posibilidades. En sus discos hay baladas, hay rock, hay pop, pop-rock, jazz , ritmos latinos y caribeños y también arreglos de cuerdas y de oboes, de cornos y de brass.

Su versatilidad la llevó incluso a elaborar, junto a su hermana pintora Loida, y a su amiga, la escritora Camila Schumacher un libro-disco para niños, Más de una manera, que rompe los esquemas.

“No hicimos canciones de la ‘cucarachita’ que va caminando... no. Es música para niños como Mafalda. Abordamos temas tan brutales como la verdad y la autoestima, el consumo, la política y el infinito. Y no era dar respuestas, sino potenciar las preguntas”.

¿Y como no seria ese el norte? Si María Pretiz es maestra en poner en bonito y fino la catarsis.

“Creo en la creación como expresión, como catarsis. En mi caso, desde niña me pasaba preguntando ¿por qué? y esa preguntadera necia, lógicamente me lleva a hacer canciones como las que hago”.

Su versatilidad de capacidad la ha llevado también a ser productora, no solo de sí misma, sino también del disco Espacio de luz de Juan Carlos y Jeana Ureña.

Sus canciones han sido grabadas por otros. Álvaro Aguilar, de Alux Nahual, grabó Háblame y Grace Abarca lo hizo con Ojos de agua para el disco Sobreviviré.

En la historia de María Pretiz no pasa lo que canta un tango, “que 20 años no es nada”. Veinte años de trabajo intenso abren cada día más el abanico de sus ideas y, aparte de seguir haciendo música, quizás algún día María Pretiz publique un libro. Será de cuentos cortos, porque hoy una canción a veces le queda pequeña para todo lo que aún tiene qué decir.

compartir

     
  • Agregar Digg
  •  
  • Agregar Reddit
  •  
  • Agregar Furl
  •  
  • Agregar Facebook
  •  
  • Agregar Spurl
  •  
  • Agregar MySpace
  •  
  • Agregar Terchnorati
  •  
  • Agregar StumbleUpon
  •  
  • Agregar Google Bookmarks
  •  
  • Agregar Delicious
  •  
  • Agregar MyAOL
  •  
  • Agregar Slashdot
  •  
  • Agregar Live
  •  
  • Agregar Twitter

califique la nota

Opine sobre este artículo

¿Es usted miembro? Ingrese al sistema

O regístrese utilizando Facebook


No logueado ..

Solo necesita su usuario y contraseña de Facebook.

Correo electrónico:

Contraseña:

 

Olvidó la contraseña ?

Presione aquí para registrarse gratis en nacion.com si aún no lo ha hecho. / Este sitio requiere Cookies

Publicidad

Siete álbumes

1991

“Ruta al Sol. es la emoción de empezar.” Fue con su grupo Contrarreloj: Peter Chase (batería), Emiliano Arriaga (bajo) y Clea Torales (flauta y saxofón). Baladas y swing y ritmos caribeños y folclóricos con elementos de rock. Ahí apareció Háblame.

1994

“De Insomnios es el placer y la tortura de trabajar los detalles”. Coproducido entre Fidel Gamboa, Jimmy Foulkes y María Pretiz. Amplió su instrumentación: desde guitarra eléctrica, trompeta, batás y vasijas, hasta cornos y cuarteto de cuerdas.

1997

“Jardines es un disco feliz”. Prueba el formato de trío: Mauricio Gámez (batería), Danilo Castro (bajo eléctrico), Pretiz (teclados). Incorpora además arreglos de brass, acordeón, armónica y chelo. 12 temas, de ellos destacaron Jardines y Cronómetro.

1999

“Más de una manera es trabajo en equipo.” Es una producción para niño que tiene un libro de cuentos y un CD con 14 canciones. Lo hace junto con su hermana Loida Pretiz (artista plástica) y Camila Schumacher (escritora).

2000

“Detrás de tus ojos fue atraverme a hacer el libro gordo que soy.” Un disco más pop-rock en formato de batería-bajo-guitarra eléctrica, piano y voz. Los artes fueron un aporte de la fotógrafa Karla Solano.

2004

”Un 6% más feliz fue probar que yo podía sostener algo sola con el piano.” Utiliza solamente el piano para acompañar su voz y logra sacarle al instrumento suaves acordes y hasta “tumbados” latinos, elementos de rag-time y rock progresivo,

2008

”En Braille fue volver a tocar en grupo, pero yo soy yo.” Retoma el formato de trío pero jazz y acústico. Esos músicos la acompañan en la actualidad: Marco Navarro (bajo) y Gerardo Mora (percusiones y batería).

Un concierto

|María Pretiz Trio en vivo.|Día: Jueves 9 de setiembre.

Hora: 9 p. m.

Lugar: Jazz Café San Pedro, contiguo al Banco Popular en San Pedro de Montes de coa, San José. Costo: ¢3.500

Vida en breve

María Pretiz

Llegó a este mundo. María Pretiz Beaumont nació el 8 de setiembre de 1964. En dos días tendrá 46 años. Cantautora, pianista, arreglista y productora costarricense. Estudió composición musical en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica.

Solista desde el 90. Tras haber pasado por grupos como Dynamis, Oveja Negra, Pentadrama y el Grupo de Música de la Municipalidad de San José , da su primer paso como solista a finales de 1990. Ha grabado siete discos de música original y en 40 álbumes ajenos.

Con los de afuera. Ha actuado junto a Alux Nahual, Tania Libertad, Síntesis, Lilliana Herrero, Javier Ruibal, Alejandro Filio, Rogelio Botanz, Armando Manzanero, Alberto Plaza, Fran Delgado, Katia Cardenal, Liuba María Hevia, Clara Grun, Elsa Basil, Luis Enrique Mejía Godoy y Guillermo Anderson, entre otros extranjeros.

Flores para ella. Ganó el premio ACAM 2010 a compositor/autor del año nueva canción costarricense por el disco En Braille. En1994 y 1995 sus canciones Háblame, y Tierra firme alcanzaron el primer lugar en las listas de popularidad de la emisora Stereo Azul.

Publicidad

Publicidad