La soñadora Dan Núñez y el locutor Andrés Vargas se despidieron el sábado de la pista de Bailando por un sueño 3, pese a haber recibido esa noche mejores calificaciones y comentarios, por su desempeño, que la semana anterior.
Esta pareja, que obtuvo la menor cantidad de votos del público, se enfrentó a Maricruz Leiva y José Marín, y a Natalia Rodríguez e Isaac Abarca, en una noche en que el jurado destacó el avance de dúos como el integrado por Núñez y Vargas, y criticara la falta de comunicación entre algunas parejas y el uso excesivo de dramatizaciones, en vez de buenas coreografías.
Lo anterior, según dijeron los jueces, impide que los participantes se desenvuelvan de la mejor manera en la pista del Estudio Marco Picado, en Teletica.
Tras asimilar la noticia de su salida, Núñez y Vargas hablaron con Viva acerca de su paso por el programa y de lo que harán para cumplir el sueño de ayudar a la Asociación Pro-Ayuda a las Personas con Discapacidad del Cantón de Palmares, que por ejemplo, requiere pañales, sillas de ruedas, suplementos vitamínicos, así como una sala de fisioterapia.
¿Qué consideran ustedes que les faltó, ya sea como pareja o individualmente, para poder seguir en la competencia?
Andrés: Nos faltó un poquito de confianza en el segundo programa. Sinceramente, creo que fue una de las diferencias que hubo, pero esto es un show, tiene un inicio, tiene un final y nos tocó salir.
“Ahora solamente nos queda seguir adelante con todo lo que nos va a traer porque sabemos que esto trae beneficios, tanto personal como profesionalmente, y por supuesto también con el apoyo para los chiquitos allá en Palmares.
Dan: Cada quien tenía su apoyo y en este caso las demás personas tuvieron más votos que nosotros.
Esta semana nos fue muy bien en la pista, de hecho nos esforzamos más en trabajar como equipo, en mejorar la actitud, la energía, pero no nos alcanzó. Ahora hay que seguir adelante.
¿Qué sucederá con el sueño que ustedes estaban defendiendo? ¿Se frustra el sueño o es apenas el inicio de una lucha a largo plazo para lograr cumplirlo?
Andrés: Es el inicio de una gran lucha y vamos a trabajar. Particularmente, voy a trabajar muchísimo en la radio para hacer una buena campaña para recoger pañales y colchones para llevarles a los pequeños quienes, sinceramente, lo necesitan muchísimo.
Dan: Se va a cumplir, vamos a hacer actividades. Tengo el apoyo de todos mis compañeros, entonces ellos me van a ayudar y vamos a ver cómo hacemos realidad este sueño. De verdad que me duele porque todos los chiquitos esperaban que llegáramos a la final”.
Ahora que están fuera, ¿qué es lo que más valoran de su participación en esta competencia?
Andrés: El aprendizaje, la disciplina que tenés que tener en la vida. Y es que te sacan de un espacio de comodidad, en mi caso, de la radio, y tenés que exponerte, tenés que moverte en este proyecto.
Me deja mucha confianza, mucha seguridad, me fortalece bastante. La verdad, solo lo he disfrutado. Esta semana dije: ‘voy a disfrutarlo bastante y si salimos, salimos con las botas puestas’.
Dan: El esfuerzo y que dimos una buena pelea, especialmente yo porque siento que entregué lo mejor de mí, tal vez faltaron cosas, pero ahí vamos.
¿Cuál es su opinión acerca de los comentarios que dicen que existen “argollas” en el programa que benefician a algunas parejas?
Andrés: Esto es un show, la gente se divierte y la gente tiene sus preferencias. Lo tomo como un show, hay que disfrutarlo y, si existen preferencias, es parte del show.
Dan: No, sinceramente cada quien hace su trabajo como puede y, si hay otras personas que son más disciplinadas, entonces eso es lo que se refleja.
¿Es Bailando por un sueño un programa en el que gana el más talentoso o es un show comercial?
Andrés: Ambas partes; tanto comercial como reconocer el talento de las personas. En este caso yo lo tomo personalmente, pues estaba en ese espacio de comodidad (la radio) y bueno, dicen ‘vamos a comprometer a esta persona a que se demuestre que sí puede y que se dé a conocer’, entonces, creo que existen ambas partes. Se da una balanza favorable.
Dan: Cada quien hace su trabajo y tal vez sí hay unas personas que fallan en algo. La producción y todos saben cómo está organizado esto. Depende mucho del movimiento que tenga cada persona, y no me refiero al baile, sino a la actitud.