“Vivimos en constante miedo”. Con esa frase, la costarricense Laura Hidalgo resumió el sentimiento de muchos extranjeros frente a la ley migratoria que el estado de Arizona, Estados Unidos, promulgó el pasado 23 de abril .
Dicha normativa califica como delito estatal la permanencia irregular en el país y permite a las fuerzas de seguridad detener a cualquier sospechoso de estar bajo esa condición.
Aunque estas disposiciones aún no entran en vigencia, en la práctica, los retenes y redadas para detectar extranjeros sin papeles son cotidianas en la zona.
“Yo tengo una hija de 17 años y la única identificación que ella carga consigo es la del colegio. Su green card (tarjeta de residencia permanente) está bajo llave, ya que es un documento delicado.
“Tenemos miedo de que, si por alguna circunstancia, la Policía la detiene, ella no tenga cómo probar que es legal y vaya a parar a la cárcel”, afirmó Hidalgo , quien reside legalmente en aquel país.
Las preocupaciones de esta mujer son compartidas por muchos otros miembros de la colonia costarricense en Arizona, pero también en otros estados como Florida y Carolina del Sur.
Ellos describieron la angustia que viven, tengan o no sus papeles en regla, mediante testimonios enviados a La Nación por correo electrónico y por la red social Facebook.
“Es un golpe a la moral y a la dignidad de los hispanos”, afirmó Randall Brenes, otro tico radicado legalmente en Arizona.
Brenes también teme por la seguridad de su hijo pues, aunque es ciudadano estadounidense, sus rasgos físicos son de latino, suficiente para que lo pueden detener para investigarlo.
Brenes sabe de compatriotas que están irregularmente en ese estado y evitan viajar largas distancias o visitar lugares públicos, ante el peligro de ser interceptados por las autoridades.
Ilegalidad.Estimaciones de los mismos costarricenses allá señalan que en Arizona viven cerca de 100 coterráneos.
Posiblemente, algunos estarán en una lista de 19.600 ticos que el Ministerio de Relaciones Exteriores tiene registrados en los distintos consulados en Estados Unidos.
Las autoridades admiten que el número debe ser mayor, debido a la gran cantidad de costarricenses indocumentados que, según se presume, viven en Estados Unidos.
“Son bastantes”, manifestó Xinia Vargas, cónsul general de Costa Rica en Los Ángeles.
“Hemos recibido comentarios de personas que temen una deportación, les da miedo ir en carretera por los retenes. Hay una gran expectativa”, añadió.
Édgar García, director del Servicio Exterior, comentó que luego de que Arizona aprobó la nueva legislación, los ticos comenzaron a rogar para que los cónsules se trasladen hasta sus casas.
De esa forma, los indocumentados no tendrán que desplazarse hasta las grandes ciudades. donde están ubicados los consulados, ni exponerse a ser arrestados.
Ante tal solicitud, el Ministerio habilitó consulados móviles, para que los funcionarios puedan visitar las zonas donde son requeridos sus servicios.
Discriminados. Costarricenses que residen en Estados Unidos coinciden en que la nueva ley migratoria ha despertado la discriminación contra los latinos y aumenta su riesgo de sufrir abusos.
“La ley cambió la vida de todos porque sacó a relucir el odio hacia lo latino de parte de sectores ignorantes de población”, opinó Ronald Cortéz, quien vive en Arizona.
“Esta ley se acerca más a una persecución racial que a una medida de orden normal”, añadió Gloriana Fonseca, quien realiza sus estudios de posgrado en Florida.
Precisamente, las autoridades de este último estado ya anunciaron la intención de estudiar la posibilidad de aplicar una ley migratoria aún más estricta que la de Arizona.
La tendencia de implementar legislaciones rigurosas contra los inmigrantes cada vez toma más fuerza en Estados Unidos.
Esteban Ureña, tico que desde hace cuatro años reside en Carolina del Sur, en donde cursa un doctorado, manifestó que allí los políticos conservadores impulsan medidas de ese tipo.
“Las elecciones para gobernador de Carolina del Sur son en noviembre de este año y una de las principales banderas de la candidata republicana es la aprobación de leyes antiinmigrantes ‘efectivas’.
“De hecho ya se presentó una propuesta formal para una ley similar a la de Arizona”, aseveró.