Las peticiones de la Asociación de Jugadores Profesionales (Asojupro) en la definición de un salario mínimo se alejan de la realidad del futbol nacional, según dirigentes del balompié costarricense.
La Asojupro solicitó que se le brindara una categoría de “trabajador profesional”, tanto a los futbolistas de la Primera División como a los de la Segunda, y que se fijara entonces un salario mínimo de ¢500.000 para los primeros y ¢300.000 a los segundos.
Todos los dirigentes de clubes consultados estuvieron de acuerdo en que se fije un salario. Pero, a excepción de Jorge Hidalgo de Alajuelense, solicitan se haga bajo una categorización diferente.
“Esa petición está alejada de la realidad, no es pedir por pedir, hay que fundamentar. Ni Saprissa ni la Liga están en condiciones de pagar salarios de este tipo y ni qué decir de clubes más pequeños de la Primera y ni pensar en la Segunda”, aseveró Carlos Sánchez, dueño del Santos de Guápiles.
El jerarca afirmó que con el nivel del futbol de Costa Rica y la realidad económica del país es imposible pedir esos salarios.
“Esa es nuestra realidad, es triste pero es así. Con una petición de estas lo que van a conseguir es que hayan más jugadores desocupados de los que hay ahorita”, añadió.
Similar fue la posición de Guillermo Bermúdez de la Universidad de Costa Rica, y Minor Vargas, del Brujas F. C.
Ya el gerente deportivo del Saprissa, Víctor Badilla, había dejado claro que la posición del club morado es la de respaldar a los clubes más pequeños, y que por lo tanto no están de acuerdo con la petición que la Asojupro presentó.
La Unafut propuso que se les pagara a los futbolistas como “trabajadores calificados” y que este salario se adecuara de acuerdo a las horas que trabajen.
La Liga de Ascenso, por otra parte, adujo que en su caso deberían ser “trabajadores no calificados”, pues sus jugadores ni siquiera tienen exclusividad.
“La realidad de la Primera División es muy diferente a la nuestra, ni trabajador calificado es lo más razonable. Nosotros queremos ayudar, pero no se pueden pedir estos salarios a sabiendas de que no todos nuestros clubes los pueden afrontar”, explicó el presidente de la liga, Miguel Chacón.
El dirigente añadió que una norma de este tipo frenaría el desarrollo que ha demostrado la liga y obligaría a una reorganización profunda, y que por lo tanto buscarán negociar con la Asojupro.