Los parámetros con los que se defina la solicitud de un salario mínimo para los futbolistas divide opiniones en torno a los implicados directos en el tema.
La posición de los jugadores es determinante, quieren un salario que se ajuste a sus aspiraciones.
“Nosotros somos como cualquier trabajador, tenemos un horario y le debemos exclusividad y disponibilidad a nuestro equipo, inclusive a tiempo completo como en momentos de concentración”, explicó Pablo Brenes, jugador de Brujas FC.
El volante sí dejó claro que más que profesionales para él los jugadores deberían ser calificados como “trabajadores especiales”, pues poseen un don o habilidad natos que es el que les permite desenvolverse en su área.
Brenes aseveró, sin embargo, que esta posición podría ser negativa pues los clubes podrían optar por reducir planillas o bajar sus salarios para equiparar el egreso de otros jugadores.
Víctor Badilla, gerente deportivo de Saprissa, aceptó que está en contra de la propuesta como un acto de solidaridad para clubes más pequeños que no están en condiciones de pagar los salarios que la Asojupro defiende.
“Esa petición es insostenible para muchos equipos pequeños, estamos de acuerdo en que se defina un salario mínimo pero bajo otras condiciones, en este caso las de la Unafut”, dijo Badilla.
En cambio, el presidente de Alajuelense, Jorge Hidalgo, sí respalda la propuesta de la Asojupro a cabalidad, pues considera que es justa y necesaria.
“Ese es el trabajo de ellos y debe ser respetado como tal, las condiciones son aceptables”, dijo.