Una mujer se llevó ayer en la mañana a una niña de dos años de la casa donde le habían ofrecido hospedaje el domingo en la noche y la abandonó después, en pleno centro de la ciudad de San José.
La criatura, que según las autoridades apenas dice mamá y papá, apareció a las 11:45 a. m. en una acera del Mercado Central en San José.
La pequeña fue sustraída de una vivienda ubicada a 25 metros de la Fuerza Pública de Curridabat, San José.
Según la Policía, la menor caminaba sollozando y fue observada por oficiales apostados cerca del Mercado Central, quienes la alzaron para determinar si sus padres o familiares estaban cerca.
No presentaba lesiones, confirmó ayer en la tarde la Medicatura Forense.
Sus padres, Jorge Sarmiento Quesada y María Mercedes Rivas Rocha, ya habían denunciado la sustracción ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Buenos samaritanos. Sarmiento dijo que a la mujer, cuyo nombre ni siquiera conocen él y su esposa, durmió el domingo en la noche en la casa de ellos.
Ese día la conocieron en un bar adonde asisten de vez en cuando.
La mujer, a quien describió como “morena, de buen aspecto y de unos 35 años”, estaba triste debido a una mala situación económica y les pidió ayuda. “Mi esposa es muy buena y le dijo que se quedara un tiempo con nosotros. Cuando me di cuenta, se vino en el mismo taxi y allí empezó todo”, agregó.
La desconocida descansó en una cama que colocaron en la sala y, a las 7 a. m, se marchó llevándose a la niña, aprovechando que sus padres aún dormían.
“Fue de locos. Llamé a unos primos y a varios amigos para buscarla por todo lado, pero fue inútil. Solo le pedía a Dios que no me la mataran”, expresó el padre.
La zozobra acabó cuando apareció la niña, a quien, tras comprobarse que estaba bien, llevaron a Medicina Forense en San Joaquín de Flores, Heredia. Se confirmó que no sufrió maltrato.
El OIJ alista un retrato hablado de la desconocida “Debe pagar lo que hizo”, dijo Sarmiento.