El 24 de agosto se firmó el nuevo reglamento de funcionamiento del Consejo Superior de Trabajo. La presidenta de la República y la ministra de Trabajo sellaron con su firma el compromiso de revitalizar el diálogo social en Costa Rica. Trabajadores y empleadores asistieron al acto no como testigos, sino como coautores del decreto firmado. Ambos sectores participaron activamente en el rediseño del Consejo y de sus reglas. El decreto es, por lo tanto, el primer producto concreto de esta nueva etapa del diálogo social en el país.
Un novedoso elemento del decreto es el fortalecimiento del rol de los actores sociales. La creación de las figuras del vicepresidente empleador y trabajador del Consejo y las facultades conferidas les otorgan mayor influencia a ambos grupos y también mayor responsabilidad. El éxito, o el fracaso, del Consejo ya no dependerá solo del Go- bierno. Ahora, las tres partes son corresponsables de su desempeño.
Un cambio importante. Este es un cambio importante, pues marca una ruptura con una concepción paternalista del diálogo social. El Consejo deja de ser un mero instrumento consultivo, que se usa o se guarda, según la conveniencia del jerarca de turno, y se convierte en un espacio más autónomo para el análisis de políticas públicas relativas al mundo del trabajo.
Se ha creado una entidad al servicio del país, un órgano de diálogo entre tres actores con agendas diferentes, pero con un interés común: el progreso de Costa Rica. Los protagonistas de la relación de trabajo tendrán un lugar de encuentro para ejercitar su capacidad de propuesta y construir políticas públicas que potencien la competitividad responsable y la tutela efectiva de los derechos de quien invierte y emprende, y de quien trabaja.
Aprovechar esta nueva oportunidad de diálogo dependerá de los tres actores: Gobierno, trabajadores y empleadores. En sus manos está el convertir al Consejo en una herramienta eficaz de incidencia política. Se pondrán a prueba sus capacidades de acomodar intereses distintos bajo un mismo proyecto-nación y de sumar voluntades y esfuerzos en torno a un objetivo común. Será una prueba de madurez democrática.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y su Proyecto de Diálogo Social celebran este logro de los costarricenses y se complacen en haber sido parte de esta historia de éxito.
Toda travesía comienza con un paso. Hoy se ha dado ese paso.
Éxito en la travesía.