Un mes y medio después de la caída que lo mandó al hospital con fractura de cadera y de una vértebra, José María Rico volvió a salir de su casa para hacer los mandados domésticos mientras su esposa, Laura Chinchilla, preside el Gobierno de Costa Rica.
Rico salió este viernes a “hacer vueltas en bancos y a comprar unas cosas que se necesitaban”, contó la Presidenta, quien en ningún momento debió alterar la agenda por el padecimiento de su marido.
El esposo de Chinchilla ya puede andar a pasos cortos con ayuda de un bordón especial y una persona que lo acompaña.
Pudo dejar al menos por un rato su vivienda en Santa Ana, donde instalaron rampas y otros dispositivos para agilizar la recuperación y evitar un nuevo accidente.
“La recuperación ha sido más rápida de lo que esperábamos, en parte debido a su buena actitud. Ha sido un buen paciente”, dijo la mandataria en relación con el proceso de recuperación.
Su marido, de 75 años, sufrió una caída durante un paseo a una casa de playa en el Pacífico.
El accidente ocurrió el domingo 11 de julio, horas después de que la selección de futbol de España, país natal de Rico, ganó la Copa del Mundo en Sudáfrica.
Rico se habría resbalado en una habitación, lo que causó el golpe en la cadera y su fractura en cinco partes. Los médicos le colocaron tornillos para sujetar los segmentos y le ordenaron una semana de hospitalización en un centro médico privado en el oeste de San José.
La recuperación se complicó por la lesión en la vértebra número 10 y por efectos de algunos medicamentos que Rico ingirió.
Chinchilla incluso pasó varias noches en el hospital, pero confiada en la recuperación total de Rico, calculada en unos seis meses. Mientras tanto, él ha aprovechado para leer y escribir artículos.
Con la ayuda de varios médicos y de servicios privados pagados con un seguro del Instituto Nacional de Seguros (INS), Rico logró ponerse de pie y dar pasos, al punto de salir a sus mandados.