Guácimo. La celebración del Día del Régimen Municipal y el calor húmedo de esta ciudad a las 11 a. m. fueron ayer el marco agravante de la fuerte respuesta de la presidenta Laura Chinchilla contra la presión que líderes municipales ejercen en favor de la descentralización.
Chinchilla aprovechó su discurso para advertir a los gobiernos locales de que sí apoya la transferencia de competencias, pero que se requiere más tiempo para estudiar el caso y un mayor compromiso de las municipales con la mejora de la calidad de los servicios.
En el mismo mensaje dio un voto de apoyo a su ministra de Planificación, Laura Alfaro, cuyas posiciones sobre la transferencia de poderes molestan a los dirigentes de los gobiernos locales.
La ministra Alfaro estuvo en la mesa principal, instalada en el quiosco del parque, pero no se acercó al micrófono.
Alzando la voz y frunciendo el ceño, la Presidenta pronunció palabras que sorprendieron a muchos.
“Me comprometo a estudiar el proyecto, pero lo que me pasa a menudo es que..., es que no todos los cantones tienen buenos alcaldes. No todos sacan la tarea”, dijo ante varios de ellos.
Agregó: “Debemos fortalecer la gestión en los municipios. Un presupuesto que no se ejecuta por incapacidad de la burocracia es algo muy parecido a la corrupción”.
Después dijo que se tomará días para estudiar el borrador del proyecto de ley que le presentó Álvaro Jiménez, presidente de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL), relacionado con carreteras, el cual se sumaría a un plan sobre policías municipales.
Se trata de un texto procesado con organizaciones de dirigentes municipales, con el apoyo de un grupo de diputados que también ha manifestado inconformidad con las posiciones más conservadoras de la ministra Alfaro.
“Con ella se nos ha pegado la carrera; ella no cree del todo en el proceso de descentralización”, dijo Jiménez en su discurso, poco antes de pedir a la Presidenta que defina un “interlocutor legítimo”.
Ella designó a Alfio Piva, primer vicepresidente de la República.
¿Madrina? Después vino el discurso, más equilibrado, del ministro de Descentralización, Juan Marín, quien alabó la “vocación municipalista” de Chinchilla y la llamó “madrina de la descentralización”.
Tras escuchar el discurso de Chinchilla, Jiménez dijo entender que los problemas ya no son solo con la ministra Alfaro.
“Nosotros tenemos la responsabilidad de empujar por un asunto en el cual el Ejecutivo no se ha puesto de acuerdo. Me preocupa el mensaje que envía el Ejecutivo. Conversaré con doña Laura. Me queda un sinsabor del mensaje de ella”, dijo.
La Presidenta también señaló que son pocas las competencias del Ejecutivo que son trasladables porque algunas tareas están en manos de entidades descentralizadas (como Acueductos).
El caso municipal pasa por un momento tenso, en buena parte por la cercanía de la elección de autoridades locales en los 81 cantones del país, el 5 de diciembre.