“A nivel de país y de instituciones que velan por la salud, nos hace falta ver la obesidad como una enfermedad, y no solo como algo que se cataloga dentro de lo cosmético y estético”.
De es forma, Mauricio Barahona Cruz, presidente de la Asociación Costarricense para el Estudio de la Obesidad (ACEO),expresó su preocupación por el tratamiento que recibe este mal en Costa Rica.
Barahona también pertenece a la Comisión Nacional de Obesidad (Conao), creada en el 200, con representantes de los ministerios de Salud y Educación, y de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
María Luisa Ávila, ministra de de Salud y miembro de la comición explicó que desde hace meses se ocupan en “caracterizar a la población” desde el punto de vista de obesidad.
“Hemos hecho diferentes talleres con los jóvenes y adolescentes, y ellos nos hablan de que uno de los principales problemas que enfrentan es el sobrepeso”, explicó la ministra.
Afirmó que, en conjunto con el ministro Leonardo Garnier (Educación), elaborando un reglamento para sodas escolares.
Según la jerarca, la idea es controlar, en la medida de lo posible, los alimentos (empacados o no) que consumen los estudiantes.
Por su parte, Rosa Climent, gerente médica de la Caja, calificó de “preocupante” la situación de la obesidad en la población.
En cuanto a cirugías bariátricas –última medida contra el sobrepeso que se aplica a obesos mórbidos– Climent dijo que la institución no tiene un programa unificado.
“Cada hospital decide si implementa programas bariátricos, porque cada uno sabrá de los recursos con qué cuenta”, dijo la gerente.
Para la ministra Ávila, la mejor lucha contra la obesidad inicia con buenas prácticas de alimentación.
Barahona, de ACEO, estima que las acciones deben enfocarse hacia la educación en salud, desde medios masivos.