Playa Sámara, Guanacaste. Los suecos de Explore se coronaron ayer como ganadores del primer Adventure Race Costa Rica, al llegar en primer lugar a la meta ubicada en Playa Sámara.
Segundos fueron los también favoritos del Quechua de Francia.
Los escandinavos arribaron a las 8:07 p. m. al último punto de control, situado en el Hotel Villas Playa Sámara, luego de cuatro arduos días de extremo esfuerzo físico, en los cuales recorrieron, prácticamente sin descanso, un total de 520 kilómetros. Duraron 84 horas.
Con tremenda fatiga en sus rostros, disimulada con una gran sonrisa de satisfacción al reconocer el trabajo cumplido, los escandinavos se abrazaron, gritaron y celebraron con champán.
También, su capitán Mikael Lindnord habló uno por uno con sus compañeros, agradeciendo el extraordinario esfuerzo.
Bien que tuvieron que pasar muchas cosas antes de triunfar.
Luego de la salida homogénea de los dos equipos, el miércoles en la noche, de las instalaciones del canopy Sky Trek en Monteverde, hacia la última transición a la bicicleta, los suecos salieron con mayor rapidez y tomaron la punta.
No obstante, se toparon con un sorpresivo terraplén en la salida de Guacimal, la cual bloqueó el tránsito vehicular para ambas vías. Los dos cuartetos volvieron a pegarse.
Los suecos tuvieron la oportunidad de evitar el riesgo y cambiar la ruta por Las Juntas de Abangares, pero decidieron aventurarse y con la bicicleta al hombro, subieron el obstáculo de casi un metro de tierra que les estorbaba y cruzaron.
Valentía total que les otorgó la carrera, dado que los franceses no se la jugaron (llovía intensamente y era factible un nuevo derrumbe).
Quechua dio la vuelta, perdiendo casi dos horas. La pedaleada duró toda la noche, la mañana y la tarde. Eran 171 kilómetros que tuvieron el aditivo de un intenso aguacero con la luna de fondo y más tarde un pesado calor con el sol encima.
Imprevistos. A las 4:45 a. m., los escandinavos cruzaron en un bote el Río Tempisque, a la altura del Puente de la Amistad. Los franceses lo hicieron a las 6:30 a. m.
Quechua, viéndose rezagado, decidió por lo menos recostarse un rato, en una parada de autobús cerca de Río Lagarto, y tuvo efecto.
Los líderes no lo hicieron e inevitablemente bajaron el paso, pues que el cuerpo empezó a pedir descanso. Los galos recortaron cerca de una hora, pero no les alcanzó.
Sin embargo, tras una eternidad en la bicicleta, una nueva eventualidad de la naturaleza los obligó a seguir un poco más.
Al llegar a la localidad de Islita, en la cual debían cruzar el río Ora para arribar a playa Carrillo, se vieron obligados a cambiar el curso por Santa Marta, pues era imposible atravesar el cauce. Estaba sumamente crecido. Fueron 15 kilómetros más... parecían demasiado.
Finalmente, a las 7:10 p. m. Explore llegó hasta Carrillo para sustituir los pedales por los remos, enfilándose a los últimos cinco kilómetros de la travesía.
La organización, tomando en cuenta el desgaste y el peligro de que se enfrentaran al océano de noche, les concedió la posibilidad de caminar por la arena hasta Sámara, para finalmente arribar al ansiado destino. La alegría se desató.
Al cierre de esta nota, a las 9 p. m., Quechua estaba a poco más de una hora de llegar.