El pasado 25 de julio se firmó el decreto de creación del Consejo Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA). El Consejo será liderado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, y en él participan la Asociación Estrategia Siglo XXI, los ministerios de Comercio Exterior, Educación Pública, Relaciones Exteriores, el Instituto Nacional de Aprendizaje, la Asociación Centroamericana de Aeronáutica y del Espacio, la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo, el Sistema Bancario Nacional y la Promotora de Comercio Exterior.
Este acto sienta precedentes fundamentales en dos aspectos: el compromiso del actual Gobierno de apoyar el desarrollo de alta tecnología y una visión de país de largo plazo. Costa Rica puede y tiene la capacidad de posicionarse como líder centroamericano en este tipo de industria, el estudio del espacio y de sus temas asociados, lo cual ya no es ciencia ficción en nuestro país, sino una realidad palpable. Además, el desarrollo de sectores conexos es absolutamente posible.
El día anterior a la firma del decreto, la Cancillería organizó un taller titulado “Lanzamiento del Programa Nacional de Desarrollo Aeroespacial e Integración de la Región Centroamericana en la Generación de Nuevas Tecnologías”, el cual captó el interés de cancilleres y embajadores de Centroamérica, y del representante del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), Juan Daniel Alemán. Además, con gran entusiasmo un grupo de jóvenes –a decir verdad muy jóvenes y brillantes– organizados en la Asociación Centroamericana de Aeronáutica y del Espacio (ACAE), mostraron las posibilidades que la industria de alta tecnología tiene para el futuro cercano de Costa Rica y Centroamérica.
Sin embargo, es claro que un decreto es un marco legal que requiere ser complementado con acciones concretas, como la búsqueda de apoyo internacional y la formación de recursos humanos. Por ello es sumamente importante poner en práctica una estrategia que identifique actores y acciones importantes y que facilite el desarrollo de redes nacionales con investigadores en este campo, como lo tiene España con su Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).
Hoy, el reto es similar al que en los años noventa presentaba el sector de las tecnologías de la información, hacia el cual algunos se mostraban escépticos y no estaba claro si podría desarrollarse. Hoy, este sector es una realidad innegable y ha impulsado la creación de nuevas empresas nacionales, la generación de empleo y la formación de recursos humanos, además de que su aporte al PIB y a las exportaciones de Costa Rica es ya considerable. Como lo hicimos hace más de una década, lo podemos hacer hoy para que la Industria Aeroespacial se desarrolle de la mejor manera.