París. DPA El ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, hizo hoy una invitación pública al cardenal de París, André Vingt-Trois, para hablar sobre la controvertida repatriación de gitanos y las recientes críticas al respecto del papa Benedicto XVI.
“Estoy dispuesto a recibir al presidente de la conferencia episcopal”, dijo Hortefeux hoy al canal de televisión Europe 1. Vingt-Trois, por su parte, aceptó la invitación, aunque no se habló de una fecha concreta.
Durante el rezo del Angelus del domingo, Benedicto XVI mencionó en francés la obligación de todos los católicos de aceptar a personas de diferente procedencia.
Sus palabras se interpretaron como una alusión a la actual situación en Francia, donde se está repatriando a varios gitanos naturales de Bulgaria y Rumania, oficialmente por voluntad propia. El propio Vingt-Trois había advertido recientemente contra una marginalización de determinados grupos en su país.
El partido de gobierno rechazó las críticas de la Iglesia. “No hay que comparar fraternidad y legalidad”, dijo Frédéric Lefebvre, portavoz de la UMP, la formación del presidente Nicola Sarkozy. “Si hay situaciones ilegales tenemos que acabar con ello, pero desde luego respetando la dignidad humana”, agregó.
En Francia es poco usual que la Iglesia opine en temas de política nacional.
Hortefeux, por otro lado, se reunirá el miércoles con dos secretarios de Estado rumanos para hablar sobre el caso de los gitanos de ese país que se encuentren de manera ilegal en Francia.
Como ciudadanos de la Unión Europea, los rumanos pueden entrar libremente a territorio francés, pero tienen que probar que cuentan con medios económicos y un seguro médico.