Los diputados aprobaron una nueva modalidad de taxi que competirá con el servicio tradicional de este tipo de transporte, solo que será de puerta a puerta.
De esta forma, y con el apoyo mayoritario de la comisión plena segunda del Congreso, anteayer, quedó eliminado en el primero de dos debates el término “porteo” del Código de Comercio.
Con esta votación, los diputados ratifican el acuerdo al que llegaron, el 30 de junio, el Gobierno, los porteadores y los taxistas.
Con la creación del nuevo sistema, denominado “ servicio especial de taxi”, el Ejecutivo se compromete a crear un nuevo marco regulatorio que obligará a los actuales porteadores a adquirir un seguro especial para terceros, similar al de los taxistas formales.
Además, deberán estar en regla con sus cuotas en la Caja Costarricense de Seguro Social, tributar a la hacienda pública y contar con un permiso municipal al día.
Esta nueva modalidad permitirá que tanto personas físicas como jurídicas puedan inscribir sus empresas en esta actividad.
No convence a todos. La aprobación de la iniciativa, que contó con el apoyo de cinco de las seis fracciones representadas en la comisión plena segunda, tuvo la oposición de los diputados del Movimiento Libertario, que advirtieron de roces constitucionales.
De este criterio se hicieron eco organizaciones tanto de taxistas como de porteadores.
Tal es el caso de Yuribeth Méndez, presidenta de la Federación Nacional de Porteadores (Fenapo), y del representante de la Unión de Taxis, Rubén Vargas, quienes anunciaron su oposición al plan.
Cruzando los dedos. Para la presidenta de la República, Laura Chinchilla, la aprobación de esta iniciativa pone fin a una añeja disputa entre porteadores y taxistas, que ha derivado en manifestaciones callejeras que afectan a la ciudadanía.
La mandataria dijo ayer que espera que el proyecto no sea enviado a la Sala Constitucional, sino que se ratifique de forma definitiva en segundo debate en el Congreso, el próximo miércoles.
“Confiamos en que no se recurra a la Sala Constitución para bloquear una negociación que tanto costó consolidar”, dijo Chinchilla.
La mandataria recalcó su esperanza en que “se respete el mecanismo democrático de resolución de conflictos en que se ha convertido la Asamblea Legislativa”.
Sin embargo, este criterio es adversado por la diputada del Movimiento Libertario Damaris Quintana, quien recalcó que el proyecto tiene “graves errores de constitucionalidad”, y afirmó que ya tienen las firmas para enviarlo a consulta ante la Sala IV.
“Sí conseguimos el apoyo, vamos a enviar el proyecto a la Sala”, expresó la congresista.