El proyecto de uniones civiles entre parejas homosexuales deberán decidirlo los diputados del PLN según sus opiniones particulares, sin apego a una línea de partido, dijo ayer la presidenta Laura Chinchilla.
La mandataria aseguró que respetará el debate legislativo sobre el proyecto, después de que la Sala Constitucional enterró cualquier posibilidad de llevar ese tema a las urnas electorales.
“Más que una línea de fracción, debe prevalecer la posición individual de los diputados”, opinó Chinchilla, quien en distintos momentos se ha manifestado reticente a ese proyecto.
Ayer se limitó a decir que respeta la decisión de los magistrados de la Sala IV tanto como respetó al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) cuando tramitaba la solicitud de referendo.
“¿Entonces hubiera elegido el “sí” o el “no” en un referendo sobre el tema?”, se le preguntó, pero ella se abstuvo de contestar.
“Ya no tiene sentido decir cómo hubiese votado”, respondió antes de exponer su opinión general: “ No voy a cambiar nuestra posición. Si bien abogo por mantener la figura del matrimonio en que hemos construido esta sociedad, entiendo que el acceso a los derechos de tipo civil o patrimonial es de todos sin importar religión, sexo o preferencia sexual”, expresó.
Pese a este criterio, Chinchilla dijo que se limitará a “respetar” el debate en el Congreso, donde los partidos Movimiento Libertario y el Partido Acción Ciudadana (PAC) ya manifestaron su apoyo a una reforma legal que permita a las parejas del mismo sexo acceso a beneficios que en este momento gozan solo los heterosexuales.
También hay algunos diputados que ya se han manifestado en contra de la ley.