El legendario órgano de la Catedral Metropolitana de San José volvió a sonar la tarde del domingo, cuando el músico ruso Kirill Gliadkovsky ofreció un concierto gratuito, como parte del XX Festival de Música Credomatic.
Presentación de Kirill Gliadkovsky
En la Catedral Metropolitana
Presentación de Kirill Gliadkovsky
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Durante 60 minutos, desapareció el silencio que suele reinar en el templo y, en su lugar, se hicieron presentes sonidos intensos que salían del instrumento que data del año 1890.
Las bancas de la iglesia estaban repletas de adolescentes, familias , parejas y abuelos en abundancia. Todos escucharon con atención el selecto repertorio de piezas que interpretó el extranjero.
El único movimiento que realizaban fue con la cabeza. Esto porque, en la Catedral, el órgano está en el segundo piso, a espaldas de los fieles. Por eso, cada cierto tiempo, la gente volvía a ver hacia atrás como tratando de adivinar el origen de la música.
Repertorio. El recital, que comenzó a las 2:15 p. m., se dividió en dos partes. La primera parte estuvo dedicada a la música de compositores barrocos.
Por esta razón, el organista ruso ejecutó Tocata en mi menor, del alemán Johann Pachelbel, y los preludios corales El año viejo ha pasado ya y Yo te llamo, Jesucristo mi señor, de Johann Sebastian Bach.
Una de las particularidades del concierto fue la participación de Anastassia Gliadkovsky, hija del organista ruso.
La niña, de tan solo 11 años, se sentó frente al viejo instrumento para interpretar con gran habilidad el primer movimiento del Concierto Op. 4, No. 4 en fa mayor, de Georg Friedrich Händel.
La segunda parte del concierto incluyó dos obras de compositores románticos. Se trató de Fantasía y fuga sobre el tema de B-A-C-H, del músico húngaro Franz Liszt; y Oración y tocata de la Suite Gótica, del francés Léon Boëllmann.
Al finalizar el recital, los asistentes se levantaron aplaudiendo para ovacionar al músico.
“La presentación me pareció fantástica porque es algo que no se escucha todos los días”, explicó satisfecho Eugenio García, vecino de San Rafael de Escazú.