El Gobierno de Canadá acuerpa las gestiones de la empresa encargada del proyecto minero Crucitas y pide a Costa Rica respetar todo el proceso legal acumulado por años para permitir la extracción de oro en la frontera norte.
Aunque las autoridades canadienses reconocen el carácter privado del proyecto minero, siguen de cerca su situación en Costa Rica y advierten de la mala imagen internacional que significaría la ruptura unilateral del contrato.
El embajador de Canadá, Neil Reeder, dio tales declaraciones en una entrevista con este medio la semana pasada, días después de que el gobierno de Laura Chinchilla manifestó su intención de mantener el contrato de Crucitas debido a la alta suma de dinero que debería pagarse a la empresa capital canadiense por concepto de indemnización.
Reeder, en sus últimas palabras como embajador acreditado ante Costa Rica, afirmó que su Gobierno asegura la responsabilidad ambiental y social de las empresas mineras canadienses.
“Nosotros (Gobierno) exigimos un buen comportamiento, pero creo que ellos (Industrias Infinito) han respetado todas las reglas del juego”, dijo el diplomático, aunque recalcó que al final de las cuentas el proyecto es “un asunto privado”.
El gobierno de Chinchilla decidió respetar los permisos otorgados a Crucitas durante administraciones anteriores, después de que la Sala Constitucional avaló el proceso y recordó que la última palabra la tiene el Poder Ejecutivo.
El caso es ahora objeto de un juicio en el Tribunal Contencioso, lo cual “envía un mensaje muy incierto a la comunidad inversionista internacional en momentos en que Costa Rica busca activamente más inversión extranjera”, señaló la embajada de Canadá.
La demanda en ese Tribunal la presentó la Asociación Preservacionista de Flora y Fauna (Apreflofas), uno de los grupos ambientalistas que se han afanado en contra del proyecto minero por considerar que destruirá la naturaleza en la zona.
Reeder dijo que Costa Rica se puede beneficiar por el cobro de impuestos y la inversión comunal de la empresa, que pretende extraer 700.000 onzas de oro a cielo abierto en Cutris de San Carlos, con un valor mercantil oscilante, pero mayor a los $1.000 millones.
El embajador agregó que entiende la preocupación de un sector de la población por el tema, por la poca tradición minera del país y su alta prioridad ambiental.