Cancelar una tarjeta de crédito es un trámite que puede ser inmediato, según varios emisores consultados por La Nación.
Las entidades afirman que los problemas surgen cuando los clientes están poco informados o no hacen explícito su deseo de cerrar el servicio.
“La mayoría de las quejas tienen una explicación lógica. Se deben usualmente a una falta de entendimiento del proceso (para anular la tarjeta) por parte de los usuarios”, dijo José Ignacio Cordero, vicepresidente ejecutivo de BAC Credomatic.
El director de Banca de Medios Electrónicos del Banco Nacional, Jorge Bonilla, dijo que, muchas veces, los clientes creen que pagar todo el saldo y no volver a usar la tarjeta significa su cancelación.
Lo recomendable es presentarse en la sucursal de cada banco y, de forma verbal y también por medio de una carta, dejar claro que se quiere cerrar la tarjeta.
“El cliente solo debe presentarse en las plataformas de servicio del banco. El funcionario confecciona una hoja de trámite, ingresa al sistema y hace el cierre”, informó Lorena Blanco, jefe de Tarjetas del Banco Popular.
Blanco recomendó darle seguimiento a los dos siguientes estados de cuenta para verificar que no existan cobros de transacciones pendientes.
En cuanto a la devolución de documentos como letras de cambio, los emisores aseguran que se tarda cerca de un mes mientras se comprueba que no haya movimientos en tránsito o por cobrar.
En Credomatic indican que el trámite toma cinco días como máximo. En el Popular y Nacional afirman que el proceso es de pocas horas; en Citibank, que basta con una llamada a su call center.