¿Por qué siempre habla sonriendo?
(Ríe) Nunca se me quita, nunca, nunca; ni en los peores momentos. Es por dos razones. La primera, es porque me siento contenta con mi vida. La segunda, porque vengo de una familia muy sonriente. En casa, somos ocho hermanos, y desde mi papá hasta el último, sonreímos mucho.
¿Qué es lo primero que se quita de encima cuando llega a la casa?
Mis hijos siempre me dicen: ‘mami, ¿cómo no te quitás el saco, los zapatos' ?’ Cuando llego, les llama la atención que no me quito nada, me quedo idéntica hasta la hora que me pongo la pijama.
¿Es la política una embarcada?
No, ¡jamás! Es un aprendizaje. Es la oportunidad de dar al país algo de uno mismo.
El traje de jefa de fracción, ¿le quedó muy ajustado, apenas a la medida o demasiado grande?
Digamos que estoy cómoda porque me siento en un grupo muy solidario.
¿Se siente la mano derecha de alguien?
Como mano derecha no, pero sí como parte integrante: de mi familia, de la fracción en la asamblea, del grupo de apoyo de doña Laura (Presidenta).
Si hubiera sido futbolista, ¿en cuál posición le hubiera gustado jugar?
Me encanta el futbol. Si me ponen a escoger, me hubiera gustado ser delantera.
¿Tiene Facebook?
¡Claro! ¡Por supuesto! Si no, mis hijos me matan.
¿Twitter?
También.
¿i-Phone?
¡Por supuesto! Me encanta la tecnología. Esa es otra de mis características.
¿Lleva algún amuleto?
¡No, no, amuletos ninguno!
¿Cuántos libros está leyendo en este momento?
Siempre tengo en la mesa de noche mi libro de meditaciones, y tengo la costumbre de mantener por lo menos otros tres libros.
¿Cuál nuevo mandamiento agregaría a la lista?
A ver... no acostarse a dormir sin antes haber reflexionado sobre en qué puede mejorar la vida.
¿Cuál es su mayor complejo?
No dar más tiempo a mi familia.
¿Pasó la revisión técnica?
¡Ajá! ¡Claro! (Ríe)
¿Qué es lo más incómodo de ser figura pública?
Quizá, la cantidad de horas que hablo por teléfono. Ese es el reclamo mayor de la familia.
¿Cuántas llamadas contesta al día?
Mi primera llamada normalmente es a las 6 de la mañana. En mi bolso ando dos baterías del celular para no quedarme nunca sin batería. Todavía a las 11 de la noche estoy hablando por teléfono. La comunicación es esencial.
¿Le teme a la menopausia?
No, para nada.
¿Qué fue lo último que dejó olvidado y dónde lo encontró?
El celular, y lo encontré en un baño. Me acordé horas después y ahí estaba.
¿Cuántos perfumes tiene?
Tengo varios, pero hay uno preferido que es el que normalmente uso: podés abrir la guantera de mi carro o entrar al baño y ahí está (lo va a buscar al baño de su despacho): Gucci Rush. Me puede faltar cualquier cosa menos el perfume y una menta. Me encantan los buenos olores.
¿Se haría alguna cirugía plástica?
Sí estaría abierta. No la tengo planeada en este momento, pero si el avance de la medicina ha llegado a eso, no veo por qué no.
¿Presidenciable?
No. No, no, no creo.
¿Siempre dice la verdad y solo la verdad?
A mí me dicen que soy mala política porque, precisamente, digo las cosas que pienso. He procurado caracterizarme por eso.
¿Le gusta leer en el baño?
No. Al baño voy rapidísimo. Ahí no gasto tiempo.
Si pudiera, ¿iría al concierto de Bon Jovi?
Por supuesto que iría. Como me encanta la música, siempre voy, cuidado si no a todos los conciertos. Me en-can-ta.