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Ojo Crítico

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Rodolfo Cerdas Politólogo 12:00 a.m. 08/08/2010

Sería imperdonable no interrelacionar varias informaciones publicadas por La Nación el viernes pasado: el atraque de un buque de guerra en Limón y el desembarco de mil setecientos marinos que –además de obras humanitarias junto con el Ministerio de Seguridad Pública y Gobernación–, “planea llevar a cabo un intercambio sobre el tema entre las fuerzas de seguridad de Costa Rica y los Marines de los Estados Unidos” (RR.EE). Esto, en el contexto de un “barrido con personal de la Unidad de Montaña en Talamanca, para desterrar estos invasores” (ministro Tijerino), pues hay “zonas de Costa Rica que han cedido su soberanía” (presidenta Chinchilla).

Estas declaraciones muestran la fragilidad, la exageración y el error del diagnóstico con que se trabaja. Fuera de otros aspectos negativos, propios del paso de soldados –de la nacionalidad que sea– por tierras extranjeras, creer que un militar puede enseñar técnicas y tácticas policiales de cualquier clase, es no tener la más remota idea de lo que es la naturaleza de uno y de las otras. El militar, y el marino en particular, tiene una función central: lograr el objetivo y eliminar al enemigo, es decir: anularlo o matarlo .

Un distinguido general norteamericano que vino al Instituto de Derechos Humanos, explicaba cómo ellos llegaron a la conclusión de que una de las causas de lo ocurrido en Tien An Men, fue que el Gobierno chino envió al Ejército y no a la Policía. Recibida la orden de acabar con la resistencia... pues la acabaron. La filosofía policial en un país democrático es otra, excepto que estemos regresando, so pretexto del narco, a los tiempos de la Guerra Fría, cuando se disfrazaba la contrainsurgencia de entrenamiento policial (Fort Gullick, Escuela de las Américas, etc.). Sus resultados son bien conocidos.

Eso de narcoguerrilla en Talamanca es tan tirado del pelo que obliga a preguntarse de qué se trata realmente. Porque ¿una guerrilla sin población? ¿Agua sin peces? ¿Justificación de brutalidad y represión indiscriminada e impune? Ya en el pasado una patrulla de la Guardia Civil, diz que antinarco, violó a una indígena, colgó de un árbol a dos aborígenes, los torturó y finalmente los mató. Si la escasa población, toda localizada, ayuda; si es gente extraña en la zona; y si lo que producen es marihuana –de muy inferior calidad a la producida en California y México–, acabar con esos extraños no requiere tanto aspaviento y no es cosa de otro mundo.

Aunque quizá sí lo sea la credulidad de los ticos, que ahora en vez del “Coco” son acostados con el miedo al narco, mientras poco a poco les crean una Guardia Nacional y les militarizan al país. Mientras tanto, en México, donde la cosa es muy seria, todos los partidos (salvo el de Gobierno) repudian esa política que se quiere imponer aquí y que obviamente ha ido fracasando en todas partes, incluyendo los mismos EE. UU.

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Verny j. Bogantes Rodriguez 20:53 8/8/2010

Mal se hace al elaborar comentarios , negativos , sin ajustarse a la realidad, la narcoguerra ,ya está en nuestro suelo, los narco$$$$, han corrompido los 3 Poderes del Estado, sin equivocarme o dar juicios presipitados, , lo vemos en la continua puesta en libertad de narcotraficantes,detenidos con cantidades enormes de coca, y si no el mismo día. son puesto en libertad, por jueces, o corruptos que aceptan los narco $$$, o por amenazas de muerte, ambas inexcusables, que decir del resto del aparato gubernamental que se sale por la tangente,cometiendo y concintiendo el abuso del poder para enriquesimiento ilicito, burlandose de las leyes y en especial la ley antimafia, ministros, diputados, presidentes ejecutivos etc, los ficales y la corte, muy bien y Ud, todos en igauldad de condiciones que el Exprs, Arias su hermano y familiares que participaron en el gobierno que al ser descubiertos renuncian, para acogerse a la impunidad y son premiados con puestos en el exterior , para enfriar las cosas de igual manera los lavados de dinero en la banca estatal y privada, el narcotrafico , poco a poco a ido tomando poder , de muy peligrosa manera, corrompiendo, no solo al nesecitado y marginado si no poniendo en sus nomina, a toda calse de políticos, e inclusive periodistas ,necesarios para el engranaje de su negocio, no podemos hacer frente por nosostros mismos y mucho menos recibir $$$ para combatirla por la corrupción existente y que se llevo H, Clinton, con un sabor amargo de boca,en su agenda ya que hay que estar ciego para no darse cuenta, claro que las tropas son seres humanos y no robots, con virtudes y debilidades, y quienes se oponen ferreamente, no perciben el odor a muerte con el que tenemos que seguir viviendo , mientras no se ponga un alto a este mal, si lo hemos permitido todos sin excepción , con solo el hecho de callar y no denunciar por el temor de ser asesinados, mucho menos frontalmente ,yo pregunto entonces quien lo hara, el Chapulin Colorado, NO, para violar mujers y niños.}, nosostros tenemos expertos en el país.

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Adonay Arrieta Piedra 19:43 8/8/2010

Me consulta jurídicamente un Guardia Civil, si en virtud de que los tratados y los convenios son recíprocos entre las naciones que los suscriben, habría alguno posibilidad de que él y algunos de sus compañeros pudiesen viajar en el portaviones a su regreso, comprometiéndose a ayudar a los marines a localizar plantaciones de mariguana en el Estado de California, que entienden es uno de los mayores productores de esa droga en el mundo. Como no he sabido que responderle, le he sugerido que visite a alguno de los diputados que defienden este convenio para que tramiten su inquietud con el Embajador de ese país.

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Fyodor Aadrianov Castro 13:37 8/8/2010

Las opiniones de los señores Valverde, y sobre todo la del señor Urbina, están mejor sustentadas que las de la mayoría que apoya la intervención militar norteamericana. La soberanía estos días es como la virginidad: Desde que la globalización la raptó ya nadie le da el valor de antes. Don Rodolfo tal vez está un poco chapado a la antigua, pero no tanto como Jaime Gutiérrez Góngora o Don Julio Rodríguez. Creo que nadie va a cambiar de opinión por lo que se diga en estas páginas. Personalmente creo que EE.UU. no quiere invadir Costa Rica, como desean unos y temen otros. Si creo que EE.UU. tiene intereses geopolíticos y usa a Costa Rica para sus fines. El problema para mí, y en esto concuerdo con Don Rodolfo, es que el famoso patrullaje conjunto se está convirtiendo en la muletilla de un gobierno sin ideas, sin estrategias propias, para calmar a un pueblo ansioso. Me parece razonable que EE.UU. ayude a Costa Rica a enfrentar ese problema, pero la ayuda militar no es solo anticuada, sino inapropiada. Mucha gente ha llegado a creer que los gringos son reyes magos que resolverán todos los problemas del país. Esto es peor que la pérdida de soberanía. Es pérdida de la iniciativa, de la capacidad propia para enfrentar y resolver problemas. Ha habido debates muy interesantes sobre soluciones alternas al problema del narcotráfico. Recomiendo a los lectores de todos los bandos leer un poco. Los invito a moderar sus pasiones, y a razonar. Solo repetiré mi mantra: El narcotráfico es esencialmente un problema económico que explota las debilidades humanas.

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Adolfo Cortego Stuart 11:45 8/8/2010

Este carajo habla como si en Costa Rica no existe el narcotrafico...y en Mexico....solo el ejercito esta haciendo algo...por que la policia...90% corrupta. Y asi me siento cada vez que visito mi pais..como en Mexico..amenazado...y no por el COco como dice este senor......por la realidad ...Narcotrafico esta en Costa Rica......y hay que Eliminarlo...PUNTo.....gracias Marines de USa...Gracias.

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Jorge Urbina Ortega 08:11 8/8/2010

Mi experiencia, es un poco más reciente y cercana del fenómeno de la narcoguerrilla que la de don Guillermo Valverde. Como parte de un equipo de Naciones Unidas, trabajé en Colombia en la promoción de la Paz, a fines de los años noventa. El propósito era ayudar al Gobierno Pastrana en sus esfuerzos de pacificación del país y lo hacíamos junto a colombianos interesados en ese proceso entre quienes recuerdo a Juan Manuel Santos, desde ayer Presidente de Colombia. Como parte de mi trabajo, me tocó visitar un campamento de las FARC en la llamada zona de despeje, en San Vicente del Caguán. Allí, nos entrevistamos con Raúl Reyes, muerto en Ecuador hace todavía poco. Y allí conocí de cerca un grupo de la narcoguerrilla, fenómeno que ya era claro y hoy es evidente a los ojos del mundo. Las FARC, protegían las plantaciones de droga y cobraban impuestos sobre el trasiego de materias primas y estupefacientes. Y lo hacían sin apoyo de las comunidades, fundados en el temor que inspiraban su capacidad militar y los actos terroristas que realizaban y su absoluto irrespeto por la vida y bienes de la población civil. Eso es una narcoguerrilla, un grupo que nació en respuesta a la acción arbitraria del Estado, blandiendo una confusa agenda de reivindicaciones y que luego se dedicó al negocio de proteger el cultivo, fabricación y comercio de estupefacientes. Y allí no hay pueblo que apoye. Por eso me sorprende el comentario de don Rodolfo cuando se pregunta "¿una guerrilla sin población? ¿Peces sin agua?". La vieja visión maoista del guerrillero, pez en el mar del pueblo, no aplica al nuevo fenómeno colombiano de la narcoguerrilla, grupo terrorista cuya participación en un negocio del que hoy quieren participar terroristas de todas latitudes, podría pronto llevarlas a participar en alianzas internacionales que amenazan llevar sus perversos designios en África occidental, por ejemplo. La amenaza de grupos armados moviéndose en zonas selváticas donde el control estatal del territorio es débil, por decir lo menos, no es ninguna fantasía. Ya las FARC se movieron en el sur panameño en el pasado y las operaciones de trasiego de cocaina se han apoderado de zonas en el este africano. ¿Qué vamos a hacer los costarricenses para proteger a los habitantes de Talamanca? ¿Qué vamos a hacer para evitar que bandas armadas y alimentadas por sumas importantes de recursos echen raíces en nuestras zonas aptas para el cultivo de droga? Eso es responsabilidad de nuestras autoridades, a quienes la ciudadanía responsable debe interpelar, pero esa interpelación no puede partir de concepciones que nacieron en la China en 1938, sino del cambiante escenario que el narcotráfico ha impuesto en Mesoamérica en las últimas décadas.

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