El TSE estima que será muy difícil realizar el referendo para definir el futuro de las uniones civiles entre personas del mismo sexo, en diciembre, si la Sala IV no se ha pronunciado sobre el asunto al terminar este mes.
Así lo manifestó ayer Héctor Fernández, director de Registro Electoral del TSE.
El trámite de la consulta popular está frenado porque la Sala IV estudia un recurso de amparo en contra de ese proceso.
Fernández expresó que el TSE puede convocar a referendo con menos de tres meses de antelación. Pero eso complicaría el proceso. Por ejemplo, dijo, se tendría que usar un padrón distinto al de la elección municipal y no habría tanto tiempo para imprimir las papeletas.
El Tribunal quiere hacer las dos votaciones juntas para ahorrar costos y para promover una mayor participación. Hacer el referendo por aparte, en el 2011, costaría unos ¢2.500 millones.