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Rodolfo Cerdas Politólogo 12:00 a.m. 01/08/2010

Al gerente de relaciones corporativas de Industrias Infinito, le debe haber ocurrido, con la histórica pifia del primer vicepresidente Piva, lo que le pasó a un cliente de mi padre, hace muchísimos años, cuando vendió su finca a la orilla de la playa. Él pedía un millón, mientras que los compradores –un par de gringos–, exigían una rebaja. Finalmente, aceptaron y le pagaron lo que pedía. Solo que el cheque era por un millón de dólares y no de colones, como creía don Víctor, que, de la impresión, no podía firmar.

El periodista Alvaro Murillo describe jugosamente, en La Nación del 27 de julio, la reacción del gerente, Juan Carlos Obando, cuando supo que el Gobierno, a través de don Alfio, estimaba en $1.700 millones la posible indemnización a pagar, en caso de cierre de Las Crucitas.

Bajo el impacto de semejante regalo, la primera reacción de Obando fue honrada y sincera: “afirmó que era una cifra muy alta”, con lo que se dice todo. Luego, ya medio repuesto del susto, “dijo que los cálculos de la firma se acercaban a esa estimación”. Se le salió el vivo. Y ya “Avivato” del todo, “al final aseguró que su empresa maneja $1.800 millones como posible indemnización...”. Si lo dejan, la sube a $3.000 millones. “No me den, pónganme donde hay”, decía Cantinflas.

Crucitas evidencia la endeblez del Estado de derecho y la falta de columna vertebral de nuestros gobernantes. Primero, porque –como se ha venido a comprobar luego y ahora lo reconoce la tal Comisión–, los daños de la mina son graves, objetivos y hasta peligrosos. Sin embargo, tanto el anterior Gobierno como el actual, no han vacilado en mantenerle la declaratoria de interés público y de beneficio nacional. Segundo, porque con tal conducta ni hay firmeza, ni honestidad política; y en cuanto al anterior Gobierno, es un nuevo ejemplo de doblez ética –dijo una cosa e hizo otra– y cantó loas a la naturaleza en el exterior, mientras en el interior mutilaba la riqueza ecológica.

La actuación del Vicepresidente, entregando gratis a Costa Rica a la empresa minera, es una ignominia. Pese a reconocer el daño ecológico que conlleva, sin discusión ni análisis del informe de la Comisión nombrada (¿quiénes la integran, qué estudios avalan su dicho y cuáles han sido sus cálculos concretos y sobre qué base?), reconoció de buenas a primeras, dizque manos arriba, una gigantesca indemnización con la que ni la misma empresa soñaba. En una frase, nuestro representante (por lo demás excelente persona), sin consultarlo siquiera con el Ministro y con la Presidenta, entregó los intereses del país. Con defensores así, para qué enemigos.

Por una pifia mucho menor, en Inglaterra y Francia ya lo habrían devuelto al INBio, a cuidar ovejas y no repúblicas.

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Elías Lara Solís 15:10 1/8/2010

Perdonen, pero estos negocios, pasan más seguido de lo que imaginamos, y me llenan de malicia, acerca de los verdaderos motivos de hacer estos negocios, yo pienso que el país pierde, pero no quienes nos representaron en la negociación.

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Ana Isabel Herrera Sotillo 14:42 1/8/2010

Pensé que este Gobierno no iba a seguir al pie de la letra las decisiones que habían tomado Pacheco y Arias; pero como han actuado ya, están siguiendo los pasos en falso, permitiendo que Crucitas haga un desierto tres veces del tamaño de La Sabana. Considero que eso es poco amor a la Patria, al destruir nuestra naturaleza y nuestro bello panorama. Si se llevara adelante ese proyecto —aún espero que lo frenen— vamos a tener un desierto en medio de nuestros bosques. Cómo Oscar Arias se echaba largos discursos en la ONU sobre la protección de nuestros suelos y recursos naturales, y luego permitía semejante atropello? Borró con el codo lo que hizo con la mano...

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Clara Brown Browm 12:34 1/8/2010

Quedó clarito, no es un error, no es un lapsus...es una evidencia más, como dice el dicho popular: de que, "nadie sabe para quién trabaja"...pero ellos sí, y no es para los intereses del pueblo...pues demostrado está, por las encuestas de opinión de diferentes medios, más del 85% de los ciudadanos ticos, NOS OPONEMOS a este proyecto destructor...wow, será tal, la gran mayoría de eco-munistas, dijo el minero...chinga de "estrategia del miedo".

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Gerardo Esquivel Guevara 10:26 1/8/2010

Al igual que ALCOA y el TLC, Las Crucitas resucita a los eternos soñadores de la doctrina marxista. Hay explotaciones mineras en C.R. y todo América Latina y este es el principal producto de exportación de Venezuela, Bolivia, Perú, Chile, etc. Nosotros, los latinos, no producimos artículos finales, sino materias primas. Pero volviendo a Las Crucitas, si estas fueran de capital chino, checo, cubano (por supuesto este no tiene capital), no habrían 15 caminantes ni otros eco-munistas dando apoyo moral y hasta cuatro diputados echando leña a la hoguera.

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Claudia Lorena Marquez 06:44 1/8/2010

Si definitivamente el Gobierno PIFIO como dice hoy Rodolfo Cerdas. Es que una indemnizacion es simplemente un reintegro por los gastos habidos y en funcion de un cambio de resolucion gubernamental, pero ciertamente los jueces equivocan e incluyen un lucro cesante que realmente no existe y no es justo y pagan por la especulacion de ganancia. Pero bueno a que definitivamente era " Mejor tonto callado ......"

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