Por caridad. El príncipe Alberto II y su prometida Charlene Wittstock presidieron la noche del viernes pasado la 62ª gala de la Cruz Roja monegasca (CRM), inspirada en los viajes lejanos.
Más de 800 invitados participaron en la gala, en un decorado inspirado en la edad de oro de los paquebotes (embarcación que lleva la correspondencia pública y a veces pasajeros), con columnas decoradas con arabescos en forma de algas y una pasarela auténtica instalada a la entrada del Sporting de verano de Montecarlo.
Con smoking blanco y mariposa negra, el príncipe entró en la sala de las estrellas del Sporting llevando del brazo a su novia Charlene, que vestía una falda tubo de color beige claro.
Los acompañaba su hermana la princesa Estefanía.
La modelo Adriana Karembeu, presentadora de la velada, recordó las acciones de la CRM, sobre todo en ayuda de las víctimas del sismo de Haití.
Después de la cena, acompañada de grandes vinos de Burdeos y Borgoña, el cantante británico Tom Jones presentaba por primera vez al público monegasco los principales títulos de su nuevo álbum Praise and Blame.