Washington.AP.La Casa Blanca imploró ayer al cibersitio Wikileaks que cese de divulgar documentos secretos sobre la guerra en Afganistán.
Paralelamente, el Pentágono intensificó su investigación sobre las filtraciones, al traer de regreso a Estados Unidos a un soldado acusado de entregar un video secreto.
Funcionarios del gobierno de Barack Obama dijeron que la investigación sobre la entrega de decenas de miles de documentos secretos podría extenderse más allá de miembros de los militares.
El vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs, manifestó que la divulgación de los registros de guerra en Internet pone en peligro la seguridad nacional de EE. UU. y la vida de informantes afganos y militares estadounidenses.
Cuando se le preguntó qué podía hacer el gobierno de Obama para poner fin a la divulgación de más secretos de guerra, Gibbs respondió, “no podemos hacer nada más que implorar a la persona que tiene esos documentos secretos no divulgar ninguno más”.
“Creo que es importante que no se aseste más daño a nuestra seguridad nacional”, expresó Gibbs ayer a la NBC.
La investigación del Pentágono se ha concentrado en el soldado Bradley Manning, un especialista en inteligencia del ejército de EE. UU. que ya fue acusado de filtrar videos a Wikileaks.
Manning, de 22 años, fue trasladado de Kuwait a la base naval Quantico en Virginia, donde será retenido a la espera de los cargos correspondientes, dijo ayer el Ejército en una declaración.