Aprovecho nuevamente la oportunidad que me brinda el Dr. Mesalles para aclararle al público nuevos aspectos relacionados con el proyecto de la refinería sinocostarricense. Si bien es cierto la refinería no será constituida mediante una licitación pública, el contrato celebrado entre CNPCI y Recope establece que la construcción de la refinería se hará por parte de CNPCI y esta realizará las adquisiciones de los diferentes equipos, materiales y servicios mediante concursos, y corresponde a la empresa conjunta la toma de decisiones de las contrataciones.
Por otro parte, es importante aclararle al público que el modelo de fijación de precios de los combustibles establecido por Aresep desde agosto del 2007 consiste en fijar los mismos mediante la metodología de “paridad de importación”; en la cual se toma como base para la fijación, los precios internacionales del mercado “spot” de la costa del golfo de los Estados Unidos y el tipo de cambio del colón respecto del dólar. Esta metodología hace que los precios locales fluctúen permanentemente en respuesta al comportamiento de los productos terminados en el mercado “spot”.
De ahí la importancia de asegurarse, mediante un riguroso estudio de factibilidad, que la rentabilidad de la refinería del 16% se satisfaga de acuerdo a esta metodología de fijación de precios.
En los últimos años los márgenes de operación para las refinerías con adecuada capacidad de conversión secundaria, aquellas que permiten transformar productos pesados (fuel oil) de menor valor en productos livianos (gasolinas jet fuel, diésel, etc.), han sido elevados.
Contar con una refinería que supla el combustible que el país requiere, es de suma importancia, no solo por los ahorros generados sino para garantizar la seguridad energética de los próximos 25 años, especialmente cuando en el mundo la capacidad de refinación no es suficiente para enfrentar la demanda global de los próximos años, lo cual hace presumir que el precio de los productos terminados, llámese gasolinas, diésel u otros combustibles, será muy alto.
Una refinería moderna y eficiente nos permitirá hacerle frente al incremento de la demanda, contribuir con el mejoramiento ambiental y nos ayudará a mejorar la competitividad nacional. Es por esto que el proyecto forma parte del plan nacional de energía que presentó el Gobierno el pasado 7 de julio y es el resultado de un trabajo planificado que ha venido realizando Recope, con el que se pretende reducir la factura petrolera al procesar más crudo y disminuir las importaciones de producto terminado cuya cotización es mayor, abaratando a la vez los costos de la energía en el país.
En cuanto a la rentabilidad social de las inversiones del Gobierno no me aventuro a evaluar el juicio intuitivo del Dr. Mesalles, sin embargo si quiero hacer hincapié en que una inversión de este tipo por ser estratégica en materia de energía debe estar en manos del Estado costarricense para que por un lado se garantice el servicio ininterrumpido y por otro que los beneficios generados favorezcan a todos los costarricenses y no solo a un pequeño sector.