La baja en el dólar y algunas secuelas de la crisis generaron que la mayoría de bancos y empresas financieras en el país obtuvieran menos utilidades en el primer semestre de este año, respecto a similar período del 2009 (excluida la inflación).
De 15 bancos, 13 registraron menos ganancias en los primeros seis meses de este año en comparación con igual lapso del año anterior, y de seis empresas financieras, cinco enfrentaron una disminución en sus resultados, según los datos publicados por la Superintendencia General de Entidades Financieras.
Bancrédito se salió de este comportamiento y duplicó sus ganancias en ese lapso.
Guillermo Quesada, gerente de Bancrédito, comentó que influyeron un crecimiento sostenido, y con riesgo controlado, en el crédito; la gestión de sus activos y pasivos en dólares para evitar pérdidas por esta vía, y los mayores ingresos por servicios, entre otros.
Entre las cooperativas, de las 33 de las cuales había información publicada el 28 de julio, casi la mitad (16) obtuvieron menos ganancias en el período citado.
Las menores utilidades afectan la capitalización de las entidades, la recaudación del impuesto sobre la renta y, en el caso de la banca estatal, a las entidades que reciben un porcentaje de ellas, por ejemplo, la Comisión Nacional de Préstamos para la Educación (Conape).
El dólar. La baja en el precio del dólar es un factor que influyó en las menores ganancias, señalaron el superintendente general de entidades financieras, Francisco Lay; Marco Garro, asesor económico y financiero de la Cámara de Bancos e Instituciones Financieras de Costa Rica, y Ronulfo Jiménez, asesor de la Asociación Bancaria Costarricense. Jiménez aclaró que su opinión es a título personal.
La baja del precio de moneda estadounidense afectó especialmente a las entidades que tienen la mayoría de su patrimonio denominado en esa divisa.
El patrimonio es la diferencia entre los activos o tenencias de las entidades, como los créditos, y sus pasivos, por ejemplo, las inversiones que les hace el público.
Las entidades deben valorar dicho patrimonio en dólares cada final de mes y, si el precio del dólar ha bajado, la diferencia la deben incluir como una pérdida en sus estados financieros.
Otros factores. El estancamiento en el crédito es otro factor que mencionaron Lay y Jiménez. Ante el poco crecimiento de los préstamos, las entidades invirtieron más sus recursos en opciones financieras, por lo cual reciben tasas de interés menores comparadas con las que obtienen por los créditos.
Además, comentó Lay, en el primer semestre del 2009 la tasa básica pasiva (un promedio de las tasas para ahorros) fue del 11,55%, mientras que en el 2010 fue del 8,10%, “afectando de esa forma la generación de ingresos financieros vía cartera de crédito referenciada (a esta tasa) y de las inversiones”.
Carlos Fernández, gerente de la empresa financiera Acobo, comentó que a este sector le afectó, además de la baja en el dólar, la mayor competencia de los bancos por el crédito, y que haya un leve aumento en el gasto administrativo por mayor contratación e inversión.