Luego de las emociones que nos ofreció la delegación costarricense en estos días de competencia, la actividad tica se apaga en Mayagüez, igual que como sucede con la antorcha.
Hoy estará en acción lo último que ofrecerá Costa Rica en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe 2010. Una nueva competencia y una ilusión final.
Aunque el gran lunar se encuentra en los pocos oros, esta edición termina siendo una de las mejores en podios totales y eso no se puede ocultar.
Costa Rica coronó pocos campeones, pero sale con muchísimos ganadores, que con corazón, sudor y sacrificio, evidenciaron que quieren y tienen con qué.
El país descubrió figuras y consolidó a otros; sin embargo, también se dio cuenta de quiénes no pertenecen a esta parte tan fuerte del ciclo olímpico.
Más allá de lo que pueda decir el medallero, el Comité Olímpico tiene todas las bases para saber con quien contar y con quien no.
Ya debe conocer en quien invertir y en quien no, pensando en su desarrollo y las posibilidades en futuras competiciones.
Palabra. Invertir: palabra muy frecuente en el discurso de los miembros del mencionado Comité y los respectivos jerarcas de las federaciones.
En teoría, ahora habrá mayor apoyo del Gobierno. Ojalá que ese dinero no se desperdicie y se otorgue a quienes lo merecen, lo necesitan y lo sepan utilizar con una mentalidad agradecida y comprometida en destacar.
¿Por qué en ellos? Porque aunque suene muy lindo poder darle ayuda a todos y en algún momento ver mejorías en tiempos y marcadores, esto no es una caridad.
Esto es competencia y se precisan resultados. El país lo exige.
Se entiende la palabra proceso, pero en nuestro país se viene usando desde hace un millón de años. El vocablo ya está muy añejo y desgastado.
Se vienen los Panamericanos de Guadalajara 2011 y luego los Olímpicos de Londres 2012 casi que de inmediato. Para estas justas quizás ya sea tarde, pero para el otro ciclo estamos a tiempo.
La esperanza es que las armas estarán a la mano, según prometen los entes encargados.
Así que si hay potencial, que se explote. Es hora de cultivar ganadores. Es momento de entrar a la élite, aunque sea con pocos.