Varias medidas para que los centros educativos sean más sanos, seguros y equitativos, tomarán las autoridades, a fin de motivar desde este mes a los estudiantes de Siquirres, Matina, Talamanca y Limón a no dejar las aulas.
Con este objetivo en mente, esta semana se inició en Limón el programa “La escuela y el colegio somos todos”, del Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
La iniciativa beneficiará a más de 10.000 menores y está inspirada en una idea mundial de Unicef, llamada “Escuelas amigas de la infancia”, que se adaptó a la realidad de los niños y jóvenes limonenses.
Según comentó Rigoberto Astorga, coordinador de programas de Unicef-Costa Rica, el propósito de este proyecto es involucrar a toda la comunidad; es decir, integrar a sus miembros como parte del proceso educativo para que ellos motiven a los alumnos en sus estudios.
“Si bien Costa Rica tiene una cobertura total en primaria, casi la mitad de los niños que entran a la escuela no se gradúa del colegio, pues falta capacitación docente, hay manifestaciones violentas y debe mejorarse la calidad”, alertó Astorga.
En proceso. El plan se inicia en Limón, debido a los índices de deserción reportados para la zona y a los incidentes de violencia registrados en algunos centros educativos.
El primer paso consistió en reunirse con diferentes personas de la comunidad de Limón y con estudiantes para trazar las directrices de este nuevo proyecto.
Durante esta semana, escolares y docentes trabajaron en la construcción de un nuevo modelo pedagógico, para lo cual efectuaron un congreso infantil y un foro con los docentes y la comunidad.
De esta manera, entre todos analizaron los principales problemas de la zona, las posibles soluciones y los cambios que quieren en los planes de estudio.
“Los niños manifestamos que queremos un aula sin violencia, un espacio para compartir”, expresó Felipe Granados, estudiante de la Escuela Atlantic College, ubicada en Siquirres.
Agregó que “esto se logra sin propiciar juegos de manos que nos lleven a pelear y al matonismo. Los maestros no deben hacer como si las cosas no pasaran”.
El proyecto se llevará pronto a otras zonas del país. Se espera que su aplicación ayude a que alumnos de escuelas y colegios vean los estudios como algo atractivo y que baje la deserción.