Estudios latinoamericanos en los que participa Cimar-UCR

Pez venenoso de acuario acecha arrecifes del mar Caribe

En Costa Rica, el pez león se observa desde puerto Limón hasta la frontera sur

Acciones de manejo deben estar a cargo de países caribeños

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Michelle Soto M. msoto@nacion.com 12:00 a.m. 29/07/2010

El Caribe, tal como se conoce, podría cambiar su paisaje submarino en poco tiempo debido a la intromisión de un pez exótico que, por su belleza, es muy cotizado entre acuaristas y coleccionistas.

Imagenes/Fotos

Se trata del pez león del Indopacífico, un espécimen manchado y con espinas venenosas.

A solo un año de advertir su presencia en el país, los científicos están muy preocupados por la facilidad con la que se adapta y propaga en los arrecifes del Atlántico occidental, donde ya está causando estragos.

En Costa Rica ya ha sido reportado desde la isla Uvita, en Limón, hasta la frontera con Panamá, alertó Helena Molina, del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad de Costa Rica (Cimar-UCR).

Aunque se habla de él como un solo pez, en realidad son dos especies: el pez león rojo (Pterois volitans) y el pez diablo de fuego (Pterois miles). Ambas son muy similares y oriundas del océano Índico y Pacífico occidental, donde no causan daños porque las mismas especies se controlan unas a otras.

Sin embargo, en las aguas caribeñas no se lleva a cabo esta autorregulación y, por eso, su presencia desequilibra el ecosistema. Estos peces comen mucho, muy rápido, y sus presas pueden superar casi su tamaño (38 centímetros de longitud).

Además, compiten con otros depredadores a los que pueden desplazar, y esto, a mediano plazo, provocará desbalances importantes en las redes alimenticias del océano.

Este informe se dio a conocer esta semana durante el “Conversatorio sobre el estado de poblaciones de especies silvestres” organizado por el Instituto de Biodiversidad (INBio) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), con apoyo de la Universidad Nacional (UNA).

Desbalance ecológico. La presencia del pez venenoso originario del Pacífico se registró en el Caribe desde 1992. Se cree que su introducción se debió a la liberación de especímenes que pertenecían a acuarios comerciales en Florida (EE. UU.) tras el huracán Andrew.

En el 2005 se reportó en Bahamas y en Costa Rica en el 2009.

Según Molina, el pez león puede alcanzar los 38 centímetros de longitud en su hábitat natural. Pero los ejemplares caribeños pueden medir 47 centímetros.

Asimismo, en su lugar de origen se alimenta de noche, mientras que aquí come también de día. “Parece no quedar satisfecho”, comentó la investigadora.

Al tener un apetito tan voraz, las poblaciones de individuos jóvenes se ven reducidas en un 80% en presencia de un único pez león.

Así, por ejemplo, si existen diez ejemplares jóvenes de una especie local que conviven con un pez león, la tasa de sobrevivencia será de apenas un par de individuos.

Esto se debe a que, al ser el pez león una especie no nativa, los peces residentes no lo reconocen como depredador y no saben defenderse ni huir.

Sus enemigos naturales son los meros (Epinephelus marginatus) y los tiburones, pero sus poblaciones están mermadas por la sobrepesca y la destrucción de su hábitat.

“Nuestros peces nativos pueden aprender a comérselo, pero necesitamos darle tiempo al ecosistema para que comience a reaccionar”, destacó Molina.

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comentarios

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Alonso Ramirez Mena 06:04 30/7/2010

Otra opción es conocer la preparación del mismo para consumo humano. En Jamaica se está vendiendo al menos en un restaurante con muy buenos comentarios por parte de los clientes en cuanto a sabor. Lo importante es la preparación que hacen del pez para remover las partes venenosas del mismo.

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mauricio quesada quiros 01:38 30/7/2010

entiendo que los peces llamados los meros por su gran tamaño son los que pueden ayudar a mantener libres los arrecifes de estos peces , pero aca vemos en las primeras paginas de la teja y la extra como gran cosa un pescador con un mero al hombro y luego vendiendolo en cualquier esquina de limon.... si asi estan las cosas deberian de controlar y hasta prohibir la pesca de estos meros!!!

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16:14 29/7/2010

Como acuarita, creo que una solucion podria se la captura y adopcion de tal especie en acuarios de arrecife. El pez es verdaderamente bonito.

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Rafael Lopez Alpizar 15:27 29/7/2010

Pues lamento informarle a Lazaro que los ambientalistas no parecen ser olgazanes ni mucho menos conformistas pues ya comenzaron a trabajar en una solución para controlar el problema del pez león en nuestras costas. Puede visitar greenjungle.org

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Alice Bermudez Rodriguez 14:50 29/7/2010

que tienen que ver las quejas de los ambientalistas con esto? le APUESTO, este señor debe decir tambien que solo los hippies comunistas de la UCR son los que apoyan las bodas gays. como NO vamos a estar como estamos!

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Pez venenoso

Toxina afecta a ser humano

Las espinas del pez león guardan una toxina neuromuscular que provoca dolor intenso e incapacidad temporal.

En personas con antecedentes de cardiopatías o alergias, se puede requerir hospitalización.

Ante contacto con espinas, se recomienda consultar al médico de inmediato y sumergir la extremidad afectada en agua caliente (sin llegar a quemar a la persona) por una hora y media para quitarle el efecto al veneno.

FUENTE: Cimar - UCR.

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