Un grupo de sindicatos, en representación de los empleados públicos, propuso ayer al Ministerio de Trabajo modificar la fórmula con la que se aplican los aumentos salariales obligatorios semestrales.
La propuesta incluye tomar en cuenta la inflación adelantada (proyectar la inflación a un determinado plazo) y hacer ajustes porcentuales cada vez que el producto interno bruto crezca más del 3%.
También se propone crear incentivos laborales por productividad y mejorar las anualidades, zonajes y viáticos, por ejemplo.
Actualmente, el ajuste salarial se hace tomando en cuenta la inflación acumulada (reconocer la inflación que ocurrió en un semestre determinado).
El objetivo de los sindicatos, entre los que se destacan la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum, es que la modificación se aplique para el incremento salarial correspondiente al segundo semestre de este año.
Los ajustes son de carácter obligatorio para todos los trabajadores del sector público, excepto para quienes laboran en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
El incremento se hará retroactivo al 1.° de julio.
Rodrigo Aguilar, presidente de la Confederación Rerum Novarum, explicó que el método propuesto busca un reconocimiento “real” para los trabajadores.
“Es más justo y procura combatir las desigualdades sociales”, señaló. Según añadió, hacer los ajustes con base en la inflación acumulada perjudica los bolsillos de los más necesitados.
Sandra Piszk, ministra de Trabajo, dijo que este asunto se evaluará y que el próximo lunes, a las 2 p. m., se reunirá con los sindicatos para brindarles una respuesta. Prefirió no adelantar criterio sobre el fondo del planteamiento.