Panamá. AFP. Cientos de inmigrantes indocumentados del Caribe, Centroamérica y Suramérica aprovechan este fin de semana un permiso especial, dictado por las autoridades panameñas, para regularizar su residencia en el país.
Las autoridades dieron ayer un plazo de tres días para que miles de inmigrantes indocumentados que viven hace más de dos años en el país regularicen su residencia, informó el Servicio de Migración.
La apertura de este proceso provocó una avalancha de ilegales para realizar los trámites en el centro de convenciones Atlapa de la capital de Panamá que atrae a extranjeros por la solidez de su economía, una de las de mayor crecimiento de la región en la última década.
“Tenemos un estimado que pueden asistir en las 72 horas de trabajo que vamos a realizar entre 12.000 a 15.000 personas. En Panamá estimamos que hay de 100.000 a 200.000 personas irregulares”, dijo la directora nacional de Migración, María Cristina González.
Sin embargo, quienes regularicen sus papeles deben pagar una multa, que va desde $765 a $2.600, dependiendo de su país de origen, salvo los menores de 18 años, que solo tendrán que pagar $15 por una cédula de identidad y el trámite.
“Si se está dando la oportunidad de vivir en Panamá de manera legal y se está laborando donde se está devengando un salario, es justo que la persona asuma responsabilidades y aporte al fisco para poder tener mejores hospitales y escuelas”, dijo González al canal Telemetro.
Unos 450 funcionarios trabajarán hasta mañana para regularizar a los inmigrantes que residan en la capital y en el vecino distrito de San Miguelito. El proceso seguirá en el resto del país en próximos meses. Las autoridades creen que la mayoría de ilegales son colombianos.