Una nueva modalidad de estafa en la compra de paquetes telefónicos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), mediante el uso de documentos falsos o alterados, acecha a los usuarios.
Se trata de delincuentes que usan cédulas de identidad robadas o extraviadas para adquirir líneas y, ahora también, teléfonos celulares, mediante la suplantación de identidad.
El Instituto investiga en este momento 219 casos denunciados entre junio del 2009 y junio de este año, que suman unos ¢50 millones, entre el consumo telefónico y el costo de los teléfonos celulares.
En este período los delincuentes han adquirido 377 servicios por vía fraudulenta.
Usualmente, las estafas se dan con líneas de telefonía móvil.
De acuerdo con el ICE, el riesgo aumentó con la salida al mercado de los planes Kölbi en los cuales la entidad vende, mediante pagos mensuales, minutos de consumo, servicios agregados y el propio aparato telefónico.
Las víctimas, usualmente, no se dan cuenta del engaño hasta que quien adquiere el servicio a su nombre deja de pagar y entra en morosidad. Esto puede ocurrir unos dos o tres meses después o hasta dos años más tarde.
Cuando este incumple con los pagos, el Instituto empieza a alertar a la persona a nombre de quien está inscrito el servicio.
Si después de dos meses no se pone al día, se suspende el servicio y luego pierde la conexión.
Sin embargo, el problema para la víctima no termina ahí, pues, si la deuda supera el monto del depósito telefónico (¢12.500), el ICE pasa el caso a cobro judicial.
Cuando esto ocurre, el cliente entra en más problemas, pues el ICE no le vende ningún otro servicio hasta que se ponga al día.
Una experiencia de estas sorprendió a José Manuel Ureña, un vecino de Guadalupe, quien hace dos meses empezó a recibir cobros por dos líneas y aparatos celulares. Su caso está en investigación.
¿Qué hacer? Juan de la Cruz Brenes, director de Protección y Seguridad del ICE, dijo que en estos casos se le solicita a la víctima de la suplantación de identidad presentar la denuncia ante el OIJ.
Posteriormente, dijo, el ICE deja en stand by la deuda del afectado, suspende los mensajes de cobro y también el impedimento para adquirir nuevos servicios.
Esta condición se mantiene hasta que concluya la investigación.
El reglamento sobre Protección al Usuario Final emitido por la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) obliga a todos los operadores y proveedores de telecomunicaciones a verificar la autenticidad de los datos aportados por sus clientes al solicitar o suscribir servicios de telecomunicaciones.
Al respecto, De la Cruz, afirmó que han intensificado los controles y, aunque muchos intentos de fraude se frenan en las ventanillas de atención al cliente, no se pueden evitar del todo.
Según el ICE, una de las trabas para evitar este delito es que en el país no hay un registro sobre extravío o robo de documentos que le sirva de alerta a la entidad.
Recordó que el OIJ, desde hace mucho tiempo, dejó de recibir denuncias por documentos perdidos.
Respecto a los controles establecidos por el ICE, citó, por ejemplo, que cuando un cliente nuevo solicita un servicio telefónico, se le pide, además de la copia de la cédula, la orden patronal o una certificación de ingresos.