Golpes y gritos son ineficaces

Adolescentes y niños no responden a punta de faja

Métodos de educación violentos solo engendran más actitudes agresivas

Los padres deben ganarse el respeto de sus hijos, señalan expertos

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Ángela Ávalos R. aavalos@nacion.com 12:00 a.m. 16/07/2010

Los fajazos y los gritos no son el mejor sistema para educar a niños y adolescentes, menos aún si se intenta con esos métodos evitar que desarrollen comportamientos violentos.

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El director de la Clínica del Adolescente, del Hospital Nacional de Niños, Alberto Morales, y la socióloga Marcela Rodríguez no recomiendan a los padres utilizar esas herramientas como parte de la educación de los hijos.

“En el manejo de los límites no cabe la agresion física. Los fajazos no pueden existir. Los padres tienen que ganarse el respeto de los hijos y, para esto, se necesita que estén con ellos”, manifestó Morales en un chat que organizó nacion.com el pasado martes.

Estar con los hijos, dijo, significa permanecer presentes la mayor parte del tiempo posible.

“La conducta era muy fácil de controlar con los modelos anteriores de represión y de castigo. Pero ahora estamos enfrentados con personas en circunstancias diferentes, que exigen más a los padres; como tales, debemos dar respuestas diferentes”, agregó, por su parte, Rodríguez.

Una de las primeras reacciones para moldear el comportamiento de los hijos es acudir a métodos violentos. Pero esto, insisten los especialistas, no hace más que incrementar la espiral de la violencia que se vive en los hogares, comunidades y centros educativos del país.

“Hoy, muchos jóvenes no reflexionan sobre sus actos y pasan consumidos en las redes sociales creadas en Internet”, comentó Rodríguez.

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Mauricio Enrique Romero Ramirez 09:22 17/7/2010

He leído los comentarios anteriores y debo admitir que todos tienen razón. En mis días de juventud los educadores eran complemento de lo que aprendía en casa; hoy, el aula es el centro básico de formación, al menos así lo consideran la mayoría de los padres. De ahí tanta incapacidad de docentes, gritos y consecuentes amenazas. Hemos olvidado la importancia del Ejemplo: Si mi hija me ve cumpliendo con el Estado-pago de impuestos, emisión del voto, respeto a los símbolos nacionales y a la figura de aquellos que están en eminencia-a la opinión ajena y prudencia en mis actos como vecino y familiar, además de disponer tiempo para ella, estoy seguro de que edificaré las bases para que ella sea una buena ciudadana en todas sus facetas. Eso es amor en la práctica, cuando me identifico con mi hija en calidad de tiempo, y en definitiva, la presencia de Dios en mi hogar, ingrediente indispensable para poder perdonar y corregir nuestras imperfecciones.

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Mario Bastos Garro 22:39 16/7/2010

En la educación, lo primero que deben tener el padre y la madre se llama "Autoridad" Espero que todos me entiendan que es autoridad. Es lo primero para comenzar. La Autoridad es la seriedad, la franqueza y un don de mando, que no es como muchos lo piensan, no es gritar, maldecir, reputiar, como hace mucha gente, ni garrotear; eso no es autoridad, menos don de mando. Contribuye mucho el respeto que deben tenerse los esposos, el cariño con que se traten. Me refiero al cariño, no al espectáculo amoroso, eso tampoco cabe. Esto debe ser igual para los hijos como para los visitantes. Como decían nuestros abuelos: Mi casa se respeta. Ahora, falta este respeto en muchas casas. Cuando no hay respeto es cuando oímos equipos de sonido en una casa, sonando en forma estridente; Cuando se ven películas obcenas, se habla sin respeto ni discreción. Al no haber ejemplo, los hijos no cumplen ninguna regla. Otro aspecto, no tolerar malacriansas o formas irrespetuosas ni hacia los padres, ni hacia los demás. Cuando los mayores controlan todas estas situaciones, no hay necesidad de castigar. Otro aspecto que influye mucho actualmente, es hijos que consumen droga y se vuelven desobedientes o padres que consumen droga y actúan igual que en la calle, donde roban, asaltan con violencia, o bien que toman licor. Estos casos son los que degeneran en castigos crueles, por el estado en que se encuentran sus padres. Además, hay casos en que se maltrata de palabra y con gritos innecesariamente. También, hay otros casos muy particulares que los Psiquiatras conocen bien. Es el caso de las madres maltratadas por alguien, en el período de Gestación, en que los hijos son los que sufren porque absorven el problema (si caben esos dos términos), traen comportamientos como: Distracción, más difíciles de manejar en el hogar y en la escuela; a veces hablan en clase y no le hacen mucho caso a la maestra, se levantan y caminan, pero si proceden de un hogar de personas educadas, no van a pronunciar malas palabras; son respetuosos, pero con problemas como los anotados, aparte de otros más, según la gravedad de las agresiones a que haya sido sometida la madre. Hay niños que no requieren ningún castigo, pero desgraciadamente, los que traen problemas desde el vientre de su madre, son los más castigados, porque los padres no conocen la raíz del problema, para que los consideren. En verdad la crianza de hijos no es nada fácil. Desgraciadamente, ahora vemos que muchos jovencitos se casan, se unen en unión libre, se desapartan, por pura irresponsabilidad, porque no están preparados para convivir en pareja. Aquí es donde se origina el mayor problema de jovensitas desamparadas, por la irresponsabilidad que no todos los hogares le inculcan a los muchahitos: Como le decían antes a uno los padres: Si usted cree que puede ganarse el salario y puede mantener un hogar, puede casarse. Hace 50 años no viamos tanta irresponsabilidad, ni en los hombres ni en las damas, porque estaban bien advertidos.

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Emma Aisuru 20:41 16/7/2010

Entiendo su punto don Gerardo... Pero hay una gran diferencia entre el amor estricto y el amor libertino... No recuerdo que mis padres me dijeran palabras humillantes o algo así por el estilo, pero si recuerdo cuando me pegaban. Sin embargo, eso me hizo ser la profesional que soy ahora y le estoy muy agradecida a mis padres porque ello... El amor es bueno: y ese amor estricto que me dieron mis padres se los agradezco... Aunque a veces pienso que fueron algo groceros, se perdonarles...

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Gerardo Zamora Otero 13:35 16/7/2010

A punta de Amor, de responsibilidad propia, y buenos consejos aprendemos as ser buena gente. Yo he visto mamas y papas que llaman a sus hijos estupidos, pendejos, bobos. Son insultos que no tienen nada que ver con la realidad pues son sus propios sentidos o proyecciones. Peno eso no ayuda al hijo a tener un buen autoestima, ni confianza. Si fuera yo me daria rabia, y un dia les daria el dedo. Dar amor antes de nacer, cuando nacen, cuando son chicos, y luego grandes, y adultos. Espero que en las escuelas ya no peguen, y que los maestros y administracion sean positivos con todos los estudiantes. La religion no ayuda pues son negativas, dandole a uno miedo, terror, un sentido de humillacion y pena. Yo estado en servicion religiosos donde hablan mas del diablo que de Dios o los buenos sentimientos del ser humano. ja ja ja

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Alberto Castrillo Bastos 13:25 16/7/2010

A los hijos desde pequeños se le deben de enseñar mediante castigos físicos lo que es bueno y lo que no, lógicamente sin que estos lleguen a ser excesivos o a causar daño, simplemente con el fin de que ellos entiendan que lo que hicieron no está bien y tiene consecuencias negativas, de otra forma no entenderán, por lo menos hasta cierta edad. La disciplina es una de las principales armas de la educación para crear ciudadanos y personas ejemplares. Personas como doña Marcela, son responsables de la perdida de valores y respeto que enfrenta la sociedad y son cómplices de la drogadicción, la vagabundería y la delincuencia. Respeto merecemos todos doña Marcela, todos, y más aún los padres y no debemos de ganárnoslo, simplemente todo ser vivo merece respeto por el simple hecho de haber nacido

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