Los fajazos y los gritos no son el mejor sistema para educar a niños y adolescentes, menos aún si se intenta con esos métodos evitar que desarrollen comportamientos violentos.
El director de la Clínica del Adolescente, del Hospital Nacional de Niños, Alberto Morales, y la socióloga Marcela Rodríguez no recomiendan a los padres utilizar esas herramientas como parte de la educación de los hijos.
“En el manejo de los límites no cabe la agresion física. Los fajazos no pueden existir. Los padres tienen que ganarse el respeto de los hijos y, para esto, se necesita que estén con ellos”, manifestó Morales en un chat que organizó nacion.com el pasado martes.
Estar con los hijos, dijo, significa permanecer presentes la mayor parte del tiempo posible.
“La conducta era muy fácil de controlar con los modelos anteriores de represión y de castigo. Pero ahora estamos enfrentados con personas en circunstancias diferentes, que exigen más a los padres; como tales, debemos dar respuestas diferentes”, agregó, por su parte, Rodríguez.
Una de las primeras reacciones para moldear el comportamiento de los hijos es acudir a métodos violentos. Pero esto, insisten los especialistas, no hace más que incrementar la espiral de la violencia que se vive en los hogares, comunidades y centros educativos del país.
“Hoy, muchos jóvenes no reflexionan sobre sus actos y pasan consumidos en las redes sociales creadas en Internet”, comentó Rodríguez.