Miami (AP) Amigos, familiares, colegas y admiradores le darán a la reina del bolero, Olga Guillot, un último adiós en una misa en Miami, la tarde del miércoles.
Guillot falleció el lunes tras sufrir un ataque cardiaco. Tenía 86 años.
En los últimos días, artistas, funcionarios y cubanos en el exilio han llorado y alabado a la cantante por su manera única de interpretar temas que hoy son clásicos, como Tú me acostumbraste y Sabor a mí. Guillot fue la primera cantante latinoamericana que logró presentarse en el emblemático Carnegie Hall de Nueva York y en su carrera cosechó 10 de platino y 14 discos de oro.
“No hay duda de que probablemente fue la mejor bolerista de todos los tiempos y que ayudó a llevarle el género a un público nuevo y más amplio”, dijo Arturo Gómez, director musical de la emisora de radio KUVO en Denver.
En Miami, la comunidad cubana también la recordó como una persona que se pronunció consistentemente en contra del régimen comunista. A principios de año, Guillot participó en una marcha encabezada por Gloria Estefan, para apoyar a las Damas de Blanco, un grupo de esposas y parientes de presos políticos en Cuba.
Vicky Roig, una colega y buena amiga de Guillot que caminó con ella en esa marcha, recordó cómo los admiradores gritaban su nombre y la saludaban.
“¡Cómo me quiere la gente de Miami!”, habría dicho Guillot, según Roig. Ella estaba feliz de ver cómo le respondían.
El servicio en su memoria sería el miércoles a las 5 p.m. en la Iglesia de St. Michael de Miami.