El Ministerio de Hacienda anunció ayer su plan de endeudamiento para el segundo semestre de 2010 por un máximo de ¢795.000 millones en títulos de todos los plazos.
Esta cifra es mayor al total captado durante el primer semestre, el cual ascendió a ¢619.070 millones, de un total de ¢655.000 millones presupuestados.
Los recursos son utilizados por el Gobierno Central para gastos corrientes y el financiamiento del déficit fiscal.
Corto plazo. La entidad proyecta aumentar el número de captaciones para títulos de corto plazo, conocidos como cero cupón, los cuales se ofrecerán al mercado en dos subastas exclusivas por mes. Los plazos de estos instrumentos van de los tres meses a un año.
“Estos títulos dan soporte a la gestión de deuda de largo plazo”, manifestó José Adrián Vargas, tesorero nacional, quién explicó que la cobertura de necesidades de corto plazo facilitará la implementación del mecanismo de redención anticipada en 2011.
Además se amplía la cantidad de productos a disposición del público. “Los depósitos en Central Directo no son negociables, y la masa de recursos se va a las recompras; esta será otra opción”, dijo Vargas.
Largo plazo. En este semestre también se incluirán nuevas series de títulos con vencimiento en 2015, 2017 y 2020, con el propósito de alargar el plazo de endeudamiento.
Para el mismo fin, Hacienda también promoverá los canjes de deuda, que consisten en intercambiar títulos con vencimiento cercano, por otros de plazo mayor.
Precisamente, en julio y setiembre hay dos vencimientos de bonos, por ¢80.000 millones y ¢170.000 millones respectivamente, la segunda sería candidata para el canje.
Vargas piensa que este mecanismo no ha calado en la preferencia de los inversionistas, y considera importante que el mercado local se familiarice con el intercambio de plazos. “En mercados desarrollados se logra recuperar hasta un 40% de una emisión”, indicó.
Dólares. El porcentaje de la deuda destinado a dólares creció durante el primer semestre hasta un 29,8% justificado por la Tesorería de Hacienda como una oportunidad para aprovechar el exceso de liquidez en esta moneda.
Para la segunda parte del año se espera una reducción a 15% ó 20%, pues Hacienda piensa hacer uso de al menos $150 millones del préstamo que aprobó el Banco Mundial por $500 millones.
Otra parte del crédito se utilizaría para el pago del eurobono con vencimiento en 2011.