A partir del 2038 los ingresos que aportan los cotizantes al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no serán suficientes para pagar las pensiones de los trabajadores.
Por lo tanto, si no se toman medidas, la Caja tendrá que comenzar a utilizar en ese año la reserva del fondo para pagar pensiones y esta se agotará en el 2045.
Dicha reserva, según los estados financieros de la CCSS no auditados a marzo del 2010, es de ¢1,2 millones de millones (casi $2.300 millones), convirtiéndose en uno de los fondos más importantes del país que respalda las pensiones futuras de 1.281.000 trabajadores que cotizan actualmente.
Así lo concluye el estudio que realizó la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por solicitud de la Caja.
Pese a sus resultados, dados a conocer ayer, el informe satisfizo a las autoridades de la entidad.
Conclusiones distintas. El estudio de la OIT lo pidió la Caja como respuesta a otro que la Superintendencia de Pensiones (Supen) le encargó a la empresa mexicana Nathal Actuarios y Consultores, y cuyas conclusiones –reveladas en agosto del 2009–, causaron una disputa entre ambas entidades.
Nathal Actuarios y Consultores determinó que será a partir del 2018 cuando los ingresos comenzarán a ser insuficientes para cubrir los gastos del régimen y que la reserva se agotará en el 2024. Este estudio fue la primera evaluación actuarial externa que se hizo al régimen de IVM en sus 63 años de existencia.
Opiniones. La presidenta de la Caja, Ileana Balmaceda, se mostró satisfecha con las conclusiones de la OIT porque son similares a las que ha realizado la Caja y se alejan de las hechas por la firma mexicana.
Las evaluaciones actuariales de la Caja indican que el régimen es sostenible hasta el 2037 y que la reserva se agotaría en el 2043.
Consultado ayer el superintendente de Pensiones, Édgar Robles, dijo que analizarán los resultados de la OIT, pero que la discusión aún no termina.
Añadió que si los resultados son “tan alegres”, no comprende porqué la Caja no lo había compartido antes con Supen.
Según la Supen, el primer plazo para entregar el estudio fue junio del 2009, luego se pospuso para noviembre 2009, después a marzo del 2010 y por último a junio del 2010.
Implicaciones.Con estos resultados, afirmó Balmaceda, no será necesario cambiar las cotizaciones previstas actualmente para los trabajadores, patronos y Estado .
El estudio de la compañía mexicana había advertido que era necesario un incremento en las cotizaciones hasta el 16,79% del salario del trabajador, la cual es el doble de la cotización actual, de 8%.
Ese 8% surge del 0,41% que aporta el Estado, el 4,92% del patrono y del 2,67% que cotiza cada trabajador.
En el 2005 la Caja realizó una reforma al régimen y uno de los cambios consistió en el incremento paulatino de la tasa de contribución, la cual aumentará un 0,5% cada 5 años a partir del año 2010 y hasta el 2035, con lo cual las cotizaciones pasarán a sumar un 10,5%.
Este incremento lo asumen los trabajadores, los patronos y el Estado de forma igualitaria.
Luis Guillermo López, director actuarial de la Caja, explicó ayer que este sistema está hecho para que cada cierta cantidad de años se incrementen las cuotas y que en el 2035 habrá que tomar decisiones sobre las cuotas futuras para que el sistema se sostenga.
El régimen de IVM es un sistema solidario en el cual los participantes aportan a un fondo común y de este surgen las pensiones por invalidez, vejez o muerte para los trabajadores participantes.
El régimen garantiza una pensión mínima (que actualmente es de ¢104,054.16) y una pensión máxima (que ahora es de ¢1,226,194.29). Los trabajadores no tienen cuentas individuales como en los regímenes complementarios.
Según explicó Robles, si en algún momento la reserva se acabara, el Estado tendría que asumir el pago de las pensiones de los trabajadores.