El inmueble que alberga al Museo de Arte Costarricense es una obra estética en sí misma que se integra también a la exposición.
Fue diseñado en 1937 por el arquitecto José María Barrantes para alojar el primer aeropuerto internacional que existió en Costa Rica, ubicado en La Sabana.
La terminal aérea funcionó en el inmueble –de estilo neocolonial– de 1940 a 1955.
El MAC se inauguró en abril de 1978. Actualmente, todo el espacio del edificio patrimonial está destinado a la exposición de obras de arte. El inmueble fue rehabilitado, y durante el proceso aparecieron detalles interesantes que el público podrá conocer.
“Cuando se estaba restaurando la torre de control, se encontraron unas puertas pequeñas y restos de cuerdas. Se descubrió que dos de las cuatro columnas que soportan la torre de control están huecas. Suponemos que, a través de ellas, los funcionarios de la torre se comunicaban con los de abajo deslizando correspondencia con una cuerda”, expresó la coordinadora del Departamento de Educación del MAC, Vivian Solano.
En el guion permanente se incluye una explicación sobre ese hallazgo, y se dejó un boquete en la pared para que el público pueda apreciar la columna hueca.
También se dejó al descubierto, en una de las salas, un trozo de mosaico original pues todo el resto del piso fue reemplazado.
En la pared del corredor principal, se ven los escudos de las cinco provincias y las dos comarcas de la Costa Rica de entonces.