Tras 13 días de huelga e intensas negociaciones con la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), la asamblea de médicos residentes acordó ayer deponer el movimiento y volver de inmediato a laborar.
La decisión se tomó luego de una votación en la que el 67% de los participantes avaló aceptar la oferta de la CCSS de sustituir el denominado contrato de aprendizaje por un fondo de garantía.
En total votaron 425 residentes; 288 lo hicieron por el sí (aceptar la oferta), 134 por el no y tres sufragaron nulo.
La actividad se realizó n el auditorio de la Unión Médica Nacional, ubicado en el Colegio de Médicos, en Sabana Sur, San José.
Pese a que a la asamblea de ayer solo llegaron 425 personas, los líderes de la protesta afirman que desde el inicio de esta, 700 residentes estuvieron en paro.
El movimiento surgió como protesta contra el contrato de aprendizaje, con el cual se obliga a quienes deseen iniciar una especialidad a firmar un pagaré hasta por ¢32 millones, como una garantía de que el médico labore para la institución por un determinado tiempo.
Actualmente, ese período es de un año de trabajo por cada año que dure la especialidad.
La intención de la CCSS es enviar a los especialistas a zonas rurales o alejadas, donde hay carencia de este tipo de médicos.
Con el fondo de garantía se elimina el pagaré y en sustitución cada mes se le descuenta obligatoriamente un 8% al salario base del residente, el cual está en ¢ 617.000.
Si el galeno se marcha de la institución antes de lo convenido, la CCSS se deja la totalidad del dinero aportado; de lo contrario se le devuelve al médico.
Este nuevo mecanismo se empezará a aplicar a partir del 30 de setiembre.
Inconformes. Pese a aceptar la propuesta de la Caja, los médicos residentes se mostraron inconformes con la institución, la cual es la principal empleadora de los profesionales de Medicina en Costa Rica.
Uno de los voceros de los huelguistas, Arturo Herrera, alegó que el acuerdo no se puede calificar como una victoria, pero indicó que la posición de la Caja era inflexible y que ya no podían mantener el paro, pues afectaría a los pacientes.
Manuel Moreira, médico residente del Hospital México, sostuvo que la CCSS, con el contrato de aprendizaje y el fondo de garantía, irrespeta los derechos de los trabajadores.
Por su parte, Ileana Balmaceda, presidenta ejecutiva de la CCSS, consultada ayer por La Nación, dijo sentirse satisfecha por la culminación de la huelga.
“Me parece que quien ha ganado con esta negociación es el asegurado, especialmente de zonas rurales que también tiene el derecho a la medicina especializada”.
La versión oficial de la CCSS es que los servicios hospitalarios no se vieron afectados por la huelga de residentes, pues contrataron profesionales externos para cubrirlos.
No obstante, el jueves pasado, de 7 a. m. a 11 a. m., un grupo de médicos especialistas se unió al paro, lo que ocasionó la suspensión de 291 consultas y 64 cirugías.