Datos del Banco Nacional revelan que sus clientas empresarias son mejores pagadoras que sus colegas varones.
La morosidad de créditos ofrecidos a mujeres empresarias es inferior en un punto y medio porcentual, en promedio, en comparación con la registrada en los préstamos concedidos a los hombres.
En el mismo sentido, la mora de las colocaciones de créditos de desarrollo para mujeres fue a mayo del 2010 del 1,9%, muy inferior que la mora legal, que es del 5% (a partir de un día de atraso).
La morosidad se refiere al atraso en el que ha incurrido un deudor a la hora de hacer sus pagos mensuales correspondientes a un préstamo.
“Las mujeres se endeudan menos y son más responsables financieramente”, comentó Víctor Acosta, director de Banca de Desarrollo del Banco Nacional.
Por estas razones a favor de ellas, la entidad bancaria lanzó ayer su concepto de “Banca Mujer”, un programa que reúne un colectivo de servicios financieros integrales dirigidos a este sector de la población.
Una de las primeras acciones concretas de esta visión femenina de la banca que aplicará el Banco Nacional será un aumento de ¢20.000 millones en préstamos dirigidos a mujeres empresarias.
En la actualidad el Banco ya tiene colocado un total cercano a los ¢70.000 millones en pequeñas y medianas empresas (pymes) dirigidas por mujeres.
Mejores condiciones. Los nuevos créditos para ellas se otorgarán en condiciones diferenciadas que abaratarán su costo.
La tasa a cobrar será el equivalente a la tasa básica pasiva más 3,5 puntos, lo que implica una disminución cercana a un punto porcentual respecto a las otras ofertas de crédito similares.
Además, se cobrará un 50% menos en las comisiones bancarias y se podrá contar con avales del Fideicomiso Nacional para el Desarrollo (Finade) o del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).
Esas mejores condiciones son un reconocimiento de la entidad bancaria a la responsabilidad de las féminas a la hora de invertir en sus negocios. En promedio, las pymes de las mujeres tienen préstamos por ¢4 millones, mientras la de los hombres por ¢10 millones.
“Ellos prefieren llegar a su tope de endeudamiento, aunque no tengan claro en qué utilizarán el dinero”, señaló Kattya Rodríguez, de BN Empresaria. Este crédito empresarial pretende alcanzar a unas 4.000 mujeres en el plazo de un año. La entidad estima que en el país existen cerca de 50.000 mujeres que dirigen su propia empresa.