En Vela

Calificación:          

Julio Rodríguez envela@nacion.co.cr 12:00 a.m. 21/06/2010

Un menú variado dominguero en La Nación para servirse tres platillos entre informaciones, entrevistas y campos pagados.

Platillo episcopal sobre intermediación financiera: camino de Fátima, en Portugal, el papa Benedicto XVI dijo que los enemigos de la Iglesia Católica (aplicable a todo tipo de institución, empresa o familia) no están fuera, sino dentro. La verdad es el valor supremo, más que la vida. Y ¿la vida? Se puede dar la vida por la verdad, pero no la verdad por la vida. Y ¿la libertad? La verdad nos hace libres. ¿No fue Jesús, acaso, señores obispos, el testimonio inigualable de la verdad?

Platillo de médicos, especialistas y la CCSS: dejemos de lado el contenido, que debe dilucidarse, y reparemos en las palabras. “Miles de pacientes –dice la información– podrían quedar sin atención, sobre todo asegurados que esperan citas en especialidades desde hace muchos meses”. Un dirigente bondadoso dijo: “Lo que desafortunadamente sufre es la consulta y la operación selectiva”. Como siempre en este tipo de conflictos: “Desafortunadamente” los asegurados son seres humanos, pero el fin justifica los medios. Los pobres, los enfermos, los viejos, los que no pueden ir a los consultorios o clínicas privados y los que, desde hace tiempo, esperan y esperan, que esperen. Humano o inhumano: el gran dilema.

De acuerdo con lo publicado, no hay razón para que este conflicto no pueda resolverse en los tribunales o en el crisol del diálogo. La prohibición constitucional de la suspensión de los servicios públicos no es un vacilón. Tiene un sentido humano, de derechos humanos, que quebrantan los gremios médicos que, en vez de reivindicar lo justo, por medios lícitos, y lo humano, izan la bandera de la solidaridad gremial. Alguien dijo: “No causar daño a nadie”. ¿Acaso Hipócrates?

Platillo universitario: el Consejo Nacional de Rectores (Conare) publicó ayer un campo pagado “por un acuerdo favorable para el país”. He aquí un documento respetuoso, mesurado, argumentado (un modelo para los consejos universitarios) que puede conducir a una solución satisfactoria con el Gobierno. Esperamos que, con igual criterio, den razones sobre su “preocupación” por “la información errónea que se difunde con frecuencia sobre las universidades públicas, ya sea en reportajes o en artículos de opinión”.

Esta afirmación, que pareciera un tributo a ciertos grupúsculos ideológicos internos, es injusta. Sus enemigos están dentro. Deben agradecer, más bien, las opiniones críticas externas y los reportajes sobre la labor de las universidades. Es de esperar que abran puertas y ventanas para informar mejor.

compartir

     
  • Agregar Digg
  •  
  • Agregar Reddit
  •  
  • Agregar Furl
  •  
  • Agregar Facebook
  •  
  • Agregar Spurl
  •  
  • Agregar MySpace
  •  
  • Agregar Terchnorati
  •  
  • Agregar StumbleUpon
  •  
  • Agregar Delicious
  •  
  • Agregar MyAOL
  •  
  • Agregar Slashdot
  •  
  • Agregar Live
  •  
  • Agregar Twitter

califique la nota

Opine sobre este artículo

¿Es usted miembro? Ingrese al sistema

O regístrese utilizando Facebook


No logueado ..

Solo necesita su usuario y contraseña de Facebook.

Correo electrónico:

Contraseña:

 

Olvidó la contraseña ?

Presione aquí para registrarse gratis en nacion.com si aún no lo ha hecho. / Este sitio requiere Cookies