Las protestas de hace unos años quedaron atrás y el sector agrícola se convirtió ahora en un abanderado del libre comercio, en vista de las grandes posibilidades que le abren nuevos tratados.
Los productos destinados a la exportación, como banano, café, piña, plantas ornamentales, melón, jugos y concentrados de frutas consolidan mercados con los Tratados de Libre Comercio (TLC) con China y Singapur y el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE).
Las ventajas no se quedan ahí. Esos tratados abren mercado también para productos tradicionales, como azúcar y carnes (res, pollo y cerdo), áreas en la cuales es muy difícil la apertura comercial porque son sectores tradicionalmente protegidos.
Este horizonte hará que el sector agrícola crezca en una proporción que el Comex mide en este momento y pronto divulgará.
Opciones. La UE abrió cuotas para recibir arroz, azúcar y carne de res nacionales, algo que se consideraba difícil en vista de las protecciones europeas a esos sectores. También abrió libre comercio inmediato para yuca y camarón congelado.
Además, en ese mercado se consolidó y se le dio seguridad jurídica al ingreso de piña, jugos y concentrados de frutas, melón, palmito, plantas ornamentales y otros.
Esos rubros ya gozaban de un acceso preferencial al estar incluidos en el Sistema General de Preferencias (SGP-plus). Pero este sistema no tenía seguridad jurídica, ya que la UE lo podía quitar en cualquier momento al ser una concesión unilateral.
Jugo de naranja congelado, tilapia, camarón, flores, plantas y cacao se podrán enviar a China sin aranceles con la entrada en vigencia del TLC. En cinco años se eliminarán los impuestos para carne bovina, porcina y avícola; melón, sandía, algunos aceites vegetales, preparaciones de carne, ciertas jaleas y mermeladas y jugo de piña.
En el caso de Singapur, el agro podrá enviar de inmediato sin aranceles carne fresca, le leche y lácteos, plantas vivas, hortalizas, raíces y tubérculos, frutas y café.
Nueva visión. Fernando Ocampo, actual viceministro de Comercio Exterior (Comex) y quien fuera jefe negociador de los TLC con China y Singapur y jefe adjunto ante la UE, resaltó un cambio de actitud entre el sector agrícola nacional.
“El sector reconoció la importancia de que Costa Rica se inserte en el mercado y ahora la petición primaria es que se busquen nuevas oportunidades para exportar; ya no es pedir las exclusiones”, comentó el viceministro Ocampo.
Rigoberto Vega, vicepresidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) y coordinador de la comisión de ese gremio que siguió las negociaciones con China y Singapur, reconoció las nuevas ventajas.
Llamó a realizar, en conjunto con el Gobierno, labores de prospección de mercado y a identificar las ventajas en doble vía.