El conflicto entre la CCSS y los médicos residentes tiende a agravarse luego de que ayer otros profesionales médicos decidieron sumarse al movimiento y plantear sus propias exigencias.
Al final de una asamblea extraordinaria, representantes de la Unión Médica Nacional (UMN) y del Sindicato Nacional de Médicos Especialistas (Siname) elaboraron un pliego de peticiones sobre equipamiento y condiciones laborales.
Desde hace siete días los médicos residentes mantienen una huelga para exigir la eliminación del denominado contrato de aprendizaje, que los obliga a firmar un pagaré por ¢32 millones si deciden cursar una especialidad.
“Se necesita que la Caja valore bien ese contrato con los residentes, pero es solo una parte, en la Asamblea se acordó un pliego de peticiones sobre equipamiento y condiciones laborales”, dijo Óscar Uribe presidente del Siname.
Aunque la UMN y el Siname hicieron un llamado para que sus afiliados se unan a la huelga, será hasta este martes, en una nueva asamblea, cuando detallen sus exigencias y definan si se suman al movimiento de presión.
De concretarse, miles de pacientes podrían quedar sin atención, sobre todo asegurados que esperan citas en especialidades desde hace muchos meses.
“Cuando se dan estos movimientos, se presume que todo lo que son emergencias o alertas sanitarias, por ejemplo, por dengue o A1N1 son prioritarias. Lo que desafortunadamente sufre es la consulta y la operación selectiva”, reconoció Alexis Castillo, de la UMN.
Sin negociación. Ayer, la gerente médica la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Rosa Climent, hizo un llamado a “la cordura” y a “la reflexión” .
En conferencia de prensa, aseguró que la entidad sigue abierta a la negociación. No obstante, insistió en la necesidad de mantener el contrato de aprendizaje, escollo fundamental en las exigencias de los médicos residentes.
Gílberth Alvarado, director jurídico de la CCSS, argumentó que el contrato hace falta dada la condición de los residentes, que no son estudiantes ni trabajadores.
“Esa mixtura permite a la Caja hacer ese contrato para establecer una relación de sujeción. Es una necesidad para que el objetivo se cumpla”, añadió.
El objetivo, según él, es garantizar el trabajo de los especialistas en todo el país. Cree que sin un contrato sería muy difícil obligar a estos médicos a laborar en zonas fuera del área metropolitana.
Los representantes de la UMN y del Siname rebatieron esa queja y aseguraron que el problema está en que a los residentes que buscan la especialidad los envían a zonas donde están impedidos de poner en práctica sus conocimientos por falta de recursos.
“¿Por qué no los dejan llegar al final (de la especialidad) y les ofrecen buenas plazas? Lo que falta es incentivos”, expresó Castillo.
El contrato, añadieron autoridades de la Caja, fue avalado por resoluciones de la Sala IV y es tema de estudio en el Tribunal Contencioso Administrativo, ante el cual 22 residentes plantearon un juicio.
José Alberto Acuña, gerente administrativo de la CCSS, adelantó que los médicos que se ausentaron sufrirán las rebajas en los salarios de las próximas dos quincenas.