Una fotografía tomada hace medio siglo y un recuerdo de la infancia borroso, son algunas de las inspiraciones de la artista costarricense Sofía Ruiz, quien presenta la exposición de pinturas y grabados Refugios mentales.
La muestra consta de 16 obras que retoman parte de sus propios recuerdos. Muchas de estas piezas surgen de imágenes denominadas mnémicas, pues se trata de “recuerdos encubridores, casi olvidados, guardados en el inconsciente”, dijo la autora.
La muestra estará en la Alianza Francesa hasta el 30 de junio. Esta es la primera vez que la artista une pinturas y grabados en una misma exposición.
Bromas de la memoria. Ruiz explicó que algunas de las obras, como el grabado en metal Amor de hermanas, son recuerdos lúcidos de su infancia. “De pequeña deseaba muchísimo tener una hermanita, porque solo tuve hermanos”, comentó Ruiz, quien en su obra muestra dos niñas juntas.
Otros, comentó, son “recuerdos más borrosos”. De hecho, algunas piezas, como la pintura Unidos, parecen sueños con detalles poco curados. Esta comprende dualidad y otredad entre los personajes, que parecen repetirse en el cuadro.
El elemento de la antiguedad está presente en varias de sus obras, como en los grabados Las mejores vacaciones y en sus autorretratos.
“Cada obra es una en un diario donde revelo lo oculto”, explicó la artista. “Algunos personajes son inventados en un escenario real; otros son reales en un contexto ficticio”, agregó la joven.
Según Ruiz, el público podría identificarse con la exposición.
“Algunas obras generan un lazo con el espectador, porque, aunque no sean sus recuerdos, les remiten a su atmósfera familiar”, dijo.