Los Ángeles. AFP. Los Ángeles Lakers y su astro Kobe Bryant saldrán esta noche, en el último partido de la final de la NBA, con la intención de propinarle a los Boston Celtics la estocada fatal en una serie que ha rebosado de emociones entre las dos franquicias más existosas.
Por primera vez en cinco años el duelo final llega a siete juegos, desde que los San Antonio Spurs vencieron a los Detroit Pistons.
En el sexto partido, realizado el martes, el juego inteligente y neutralizador fue de los Lakers, quienes desde que comenzaron el encuentro solo supieron hacer crecer su ventaja en el marcador, hasta finalmente sacar 22 puntos de diferencia, la mayor en esta final.
Con una arrolladora ofensiva de Bryant, los Lakers vencieron a los Celtics 89-67, para empatar el tope a tres triunfos por cada equipo, y forzar a un sétimo encuentro.
El olímpico Bryant se desbordó con 26 puntos y 11 rebotes, y sus compañeros, el ala-pivote español Pau Gasol, con 17 y 13 capturas, el base Ron Artest con 15 unidades, y el alero Lamar Odom con 10 balones recuperados bajo los tableros.
Dicho cuarteto debe continuar con el mismo entusiasmo si quiere regalarle a sus seguidores la decimo sexta corona de la historia.
La escuadra angelina se puso a las puertas de enriquecer su palmarés, aunque los Celtics también podrían ganar y obtener su decimoctava corona, reafirmándose como la franquicia más ganadora de campeonatos en la NBA.
En la última ocasión en que definieron el título, en 2008, los Celtics ganaron por 4-2, pero en aquella ocasión lo hicieron como locales.
Los de Boston centrarán sus fuerzas, como siempre, en el “Big Three” de Ray Allen, Paul Pierce y el ala-pivote Kevin Garnett.